Wednesday, July 05, 2017

Tout en haut du monde (2015)

Sacha Tchernetsov admira enormemente a su abuelo, que es un aventurero e intrépido explorador que salió en busca del polo norte y es fecha que no ha regresado. 

Aunque su familia lo ha dado por perdido, la inquieta jovencita, durante su baile de quince años, aborda a un importante emisario del zar para ver si él la ayuda a llegar hasta su abuelo, pero al ver el rechazo del joven mandatario (que tiene cosas más importantes que hacer), ocurre un malentendido y se marcha y con él, toda la distinguida sociedad que en ese momento engalanaban con su presencia tan graciosa celebración.

Así es como Sacha huye a mitad de la noche viajando en tren de polizón hasta llegar a la costa donde espera abordar un buque que le lleve hasta el norte. 

Y allí conoce a un joven marinero que le dice ser el capitán, y que a cambio de sus aretes la llevará a donde ella quiera, cuando la verdad es que él no es más que el segundo de a bordo (su hermano mayor es el capitán) y que debido a un cambio de planes no tiene tiempo de avisarle que el barco zarpará antes de lo previsto, dejándola vestida y alborotada. 

Lo bueno es que Olga, la mesonera del lugar, la adopta por el tiempo en que el barco tarde en regresar para que le hagan bueno el viaje que ya ha pagado, y mientras, como la chica carece de fondos, es empleada como asistente, por techo y alimentos.

Lo que sucede después de que el barco vuelve y se enteran de su deseo de ir a buscar a su abuelo porque ella tiene en su poder mapas e instrucciones que el viejo dejara antes de su partida, es una aventura increíble llena de peligro y emoción. 

Esta animación es diferente (por lo menos para mí) y me gustó precisamente por eso. Los dibujos no tienen contorno, los claroscuros son drásticos y logran un excelente efecto. Posiblemente, después de la historia, el estilo de la animación sea lo que sobresale y hace de esta película algo fuera de serie.