Friday, July 28, 2017

The pied piper of Hamelin (1957)

Y gracias a los de MUCHACHADA NUI me interesé en ver esta fantasía musical.

Resulta que el los bosques de Hamelin residía un extraño ser en forma de duende, que con su flauta hacía crecer flores donde no las había, y frutos también.

Había allí un alcalde muy egoísta, que sólo pensaba en él y en sus intereses personales, así que lo que dijera el pueblo lo tenía sin cuidado. Pronto habría un concurso y para asegurarse de ganar, había prohibido que los aldeanos cantaran y que los niños jugaran, así que todo era preparativos.

Y entonces, en el poblado de junto, llamado Hamelout,les cayó un aguacero torrencial que les estropeó las cosechas y les inundó todo, por lo que los pobladores pidieron ayuda a sus vecinos, pero el alcalde se las negó. Y mira como es el karma, porque inmediatamente, las ratas de Hamelout, al ver que ya no tenían nada de donde alimentarse, corrieron a Hamelin y así fue que empezó la historia del famoso flautista.

El pueblo, con mayor razón dejaron de cantar y de jugar, pues ahora había que echar a las ratas de sus viviendas y era tal la plaga, que decidieron hablar con el alcalde. Como él no supo cómo solucionar el problema, un niño que cojeaba, y que desde su escondite había visto en el bosque al flautista hacer sus magias, les dice que lo llamen, que posiblemente él sí pueda deshacerse de los roedores, que ya habían ruñido todo lo que podían.
Su amigo Trusón (Johnson), que de pura coincidencia era igualito al mago pero en femenino, porque el mago era de cabello oscuro y con barbita, les ayudó y pronto estaba el flautista haciendo tratos con el alcalde. 
Pidió 50 mil guilders de oro (que era exactamente lo que había en los arcones, según un bocón de los ayudantes del alcalde que lo dijo sin pensar), pero el alcalde regateó y ofreció sólo mil. Así estuvieron un rato hasta que el hombre por fin accedió, sabiendo que al final se negaría a pagar, así que qué importaba ofrecer hasta 100 mil,no? El caso es que el flautista, con una música que sólo el alcalde pudo oír, se llevó a las ratas y las hizo arrojarse al río.

La sorpresa fue cuando cobró, pues el alcalde negó tener dinero y lo mandó con las manos vacías. El flautista, en represalia, empezó a tocar su flauta con música que sólo los niños (y Trusón) podían oír y se los llevó hasta la montaña, que se abrió y se los comió a todos, menos al cojito que nomás no avanzaba por más que brincaba en una pata.

Al final el flautista ni necesitaba el dinero, pero era el castigo al alcalde lo que él buscaba, pues cuando el malvado hombre es sustituído por Trusón, que se casa con la hija del alcalde, y le es entregado el arcón de los tesoros, regresan los niños cantando de felicidad.

Cuando una película está bien hecha, no importa que ya sepamos el final, pues de todos modos nos conmueve. Me gustó volver a escuchar la música de M EL MALDITO (Peer Gynt - In the hall of the mountain King) y el vals matinal con todo y pajaritos.