Saturday, July 29, 2017

Moana (1925)

Como ya existen varias películas con el mismo nombre, en algunos lugares, la de Disney es conocida como VAIANA

Esta película, ha tenido una historia bastante interesante, pues se rodó en 1925, después de que el matrimonio Flaherty conviviera con los nativos samoanos alrededor de dos años y se les ocurriera compartir y difundir el estilo de vida de estas personas, se estrenó sin sonido en 1926, cincuenta años más tarde, la hija del director regresó a las islas polinesias y grabó sonido nuevo, en 1980 se reestrenó y en 2014 se restauró, llevándose al nuevo formato 2K, por lo que ahora sí, ya podemos disfrutarla como los padres de Mónica Flaherty siempre soñaron. Haciendo honor a las tradiciones y la cultura de los pobladores de la isla Savii.

Resulta que trata de Moana, hermano mayor de Pe'a, y su transición de niño a hombre. Aquí nos muestran lo que es un día en su vida, yendo de cacería de jabalí, recolectando plátanos y cocos, recogiendo palos de mora, extrayendo raíces de taro para hacer pan, bebiendo agua de bambú, pescando y atrapando una tortuga a la que perforan su caparazón para amarrarla y dejarla de mascota, para terminar con el ritual de la virilidad, que bailan los hombres con sus falditas de rafia, y que tienen que asumir con todo el dolor que significa que les hagan un tatuaje que inicia a medio torso y termina en las corvas! Y con sus herramientas rudimentarias, que según dicen aquí, tardaban hasta tres semanas y era la muerte!

Pues bien, todos los hombres que querían serlo, tenían que pasar ese ritual, aquí Moana visita a su prometida Fa'angase, que se encuentra sentada en unos petates y ya tiene preparados los tamales de coco, palusami, y él le dice, mira que buen par de cocos, y no es albur, pues aunque ella anduvo siempre con los senos al aire, él sí le llevó dos cocos de los que su hermanito bajó de una gigantesca palmera trepando con una liana atada a los tobillos. 

Ella, en preparación para el tatuaje, le unta el cuerpo con aceite de coco y él se coloca unas conchas en los tobillos, como los matachines. Después baila un poco y aunque el tatuaje parezca algo sin importancia, es lo que le dará ante su tribu, dignidad, personalidad y carácter, convirtiéndolo en un verdadero hombre, listo para casarse y procrear.