Tuesday, June 20, 2017

Pobre, pero honrada! (1983)

Lupita y sus dos mamás

La india María se adelantó a su tiempo y mostró en la pantalla grande una película en la que dos mujeres se hacían cargo de una niña. Qué chiste, si en México hay hijos criados por familias completas, empezando por su abuela y tías o hasta sus hermanas, aquí la cosa es que al final, ambas mujeres la criarán juntas y yo me pregunto la explicación que habría que dar en su escuela. No las adultas, sino la chiquita, cuando los grandulones seguramente se burlarían de ella y la maltrataran por ser "diferente" y provenir de un hogar alternativo.

Nosotros, cuando estábamos en primaria, como no sabíamos lo que significaba la palabra "jornalero", nos burlábamos de una niña que decía que su papá era eso. ¡Imagínense!

En fin. Aquí María es una indita que conoce de herbolaria y además de los poderes curativos de las plantas tiene en su cueva donde atiende a las personas, un manantial de agua que ella asegura es medicinal, o mágica. Dentro de sus actividades cotidianas, está el ayudar al cura en la iglesia del pueblo, donde vió un día a Chimino meter la mano en la cajita de las limosnas. Total, que un día sufre un desmayo provocado por el dolor de apéndice y es llevada al hospital. Al mismo tiempo, una joven Norma Lazareno confiesa a su padre que ha sido madre sin estar casada y él, como rico e importante hombre de negocios, negado a ver su nombre enlodado en la ignominia y la verguenza, planea con el médico ponerle la bebé a María a su lado para que cuando despierte de la anestesia crea que su apéndice tenía patas!

Y la pobre india, que si será todo lo pobre y todo lo honrada, pero es también muy ingenua, se la cree y ahí anda feliz con su chamaquita a la que llama Lupita, por haber sido producto de un milagro de la Virgen de Guadalupe. Y sin haber rezado!

Hay dentro de este lío un par de pelafustanes que intentan timarla negociando con el aguita de su manantial, ella que se roba una carcacha y sin saber manejar se trepa en ella con todo y niña y hasta con su burro Filemón, termina en la cárcel dizque porque la ley exige que todos los niños tengan padre y como esta no tiene será enviada a una institución (?) y es cuando muchos conocidos de ella, por solidaridad declaran ser ellos el padre desconocido y hasta Don Angel Garasa, el cura llega y dice, yo soy el padre, y sí, sí era, pero el padre de la parroquia!

Allí mismo se resuelve todo el misterio cuando llega la verdadera madre, el abuelo confiesa su triquiñuela, y ambas mujeres se van a la cueva a bañar a su hijita en las aguitas milagrosas del manantial. No tendrás padre, le dice María, pero tienes dos madres!