Sunday, June 25, 2017

Ma vie de courgette (2016)

Mi vida como calabacín cuenta la historia de Icaro, en una animación modelada en plastilina, de la forma en que vivía con su madre y de como tiene que afrontar su futuro cuando la pierde.

Ella lo llama "Calabacín", nunca se sabe si de cariño o por insultarlo, pero así es cómo a él le gusta que le digan en honor a ella. También conserva una de sus latas de cerveza vacía, pues esa era su bebida favorita mientras pasaba interminables horas frente al televisor viendo telenovelas. Nunca ha conocido a su padre, sólo sabe que es un gallo al que le gustaba tener muchas gallinas, así que Calabacín lo dibuja como superhéroe enmascarado y lo conserva en un cometa.

Esas son sus posesiones más valiosas.

Cuando Calabacín queda solo, el policía que lo canaliza hacia la casa hogar donde mantienen a los niños mientras son adoptados, que se llama Ramón, muestra por él singular cariño, sabiendo posiblemente que de ahora en adelante, las cosas al niño no le serán sencillas. 

Y menos cuando en esa casa hay cinco menores que ya se conocen y él viene a ser el "nuevo", y por lo mismo, víctima potencial de sus bromas y abusos de quien se hace llamar "el jefe", que es Simón, y que está aquí porque sus padres usaban drogas todo el tiempo y no se ocupaban de él. 

En la imagen aparecen, desde atrás y de izquierda a derecha: Beatrice (usa lentes - su madre fue expulsada del país y quedó sola), Ahmed (su padre está preso), Jujube (su madre se volvió loca), Camille (que llegó después de Calabacín), Simón, Calabacín (de cabello azul) y Alice.

Aunque la jaula sea de oro, no deja de ser prisión, y aquí Calabacín se adapta a su nueva rutina y una vez pasada la novedad, se convierte en uno más y la verdad es que no se la pasa tan mal, pues por lo menos tiene compañía de chicos de su edad y personas que los cuidan y ven por sus intereses. Eso, hasta que encuentre a alguien que lo adopte a pesar de su edad...