Monday, June 26, 2017

Don Juan Tenorio (1937)

Desde que se descompuso mi computadora donde editaba las fotografías para mi sección de rostros desconocidos, ya no he podido hacer esa composición estilo polaroid, y hasta dejé de frecuentar sitios de donde bajaba películas para extraer de ellas los fotogramas. En la laptop no puedo hacer nada porque todo se me dificulta, necesito el ratón, el teclado es muy pequeño, tengo los dedotes muy gruesos y todo lo que gusten, el caso es que nomás no me hallo.

La cosa es que en google+ empecé a ver que aparecían cosas que Khris Korzar recomendaba de Literatosis, un sitio excelente donde siempre tienen gran variedad de películas mexicanas y extranjeras de habla hispana y volví a reanudar mi tarea, ahora en una nueva modalidad. Anoche posteé los primeros 7 de la segunda temporada.

Esta película, se me antojó porque de la historia de Don José Zorrilla yo sólo había escuchado aquel verso que dice "Por Dios Don Juan que soy doncella, la puntita nadamás...", después ví unos sketches que hizo Chespirito y recientemente, de la puesta en escena que año con año se monta con los comediantes que estén disponibles en esas fechas. Creo que hasta el desaparecido Paco Stanley hizo de Tenorio cómico en su tiempo.

Pues bien, ha pasado un año y Don Juan y Don Luis Mejía se han vuelto a encontrar en la posada de los Laureles a comparar notas y ver quien ganó la apuesta, pues ambos se consideraban a sí mismos galanes irresistibles y valientes, que lo mismo se liaban a espadazos con otro temerario que en las sábanas de las mujeres más bellas.

Medio pueblo fue a ver y ahí Don Luis mostró que él había matado a 23 hombres y seducido a 52 mujeres. Eso nuez nada, dijo Don Juan, yo maté a 32 y seduje a 76 mujeres. Caramba! Pues cómo le haces? -preguntó Mejía- Mira, haz las cuentas, dos días para conquistarlas, uno para seducirlas, otro para abandonarlas, otro para olvidarlas y otros dos en encontrar a la que sigue... O sea que te gané. 

Como era cuestión de orgullo de hombre, ahí mismo se volvieron a retar, a ver quien seducía a otra mujer en menos de una semana, y para hacer las cosas más difíciles, tenía que ser una monja! Uy, eso nuez nada, dijo Don Juan, eso y hasta seduzco a una que esté a punto de casarse mañana! Y esa era Doña Isabel Pantoja, la prometida de Don Luis!!!

Total, que conociéndose y tratando de meterse la pata uno al otro, ambos habían concertado que la guardia civil se llevara preso al otro, pronto los dos salieron y al final, Don Juan fue más listo, pues secuestró a Don Luis para que le dejara el camino libre y ganó.

Lo malo fue que él sí se enamoró de Doña Inés y le costó caro, pues no sólo la perdió a ella, sino que en ello perdió también la razón. Y la vida. Y colorín colorado, hay que ver al Tenorio cómico, porque esto y en verso, me recordó la tremenda corte cuando daban el veredicto.