Tuesday, May 02, 2017

Misericordia (1953)

"Un pobre organizado puede volverse rico
y un rico desorganizado puede quedar pobre"

Mi amigo Roberto González compartió conmigo ayer una colección de imágenes de películas y eso me dió una idea: Las que no haya visto las buscaré y después platicaré de ellas con ustedes.

Esta trata de Benigna, una mujer de 60 años que habiendo servido en casa de Doña Francisca Zapata y Pruneda en sus buenos tiempos, ahora seguía sirviendo en los malos, acostumbradas una a la otra y sirviéndose de compañía mutua.

Como Francisca no podía valerse por sí misma, y Benigna ya estaba demasiado vieja para trabajar en otra parte, pide limosna en compañía del catálogo de mendigos que comprende a un ciego, un tullido que tiene la cara chueca, y otros que aparentemente no tienen ningún impedimento físico, y que son tres mujeres y otro hombre. 
Con lo que saca de allí, visitando las Iglesias de San Sebastián, San Antonio y San Andrés, entre otras, se ha inventado una doble vida digna de cualquier novela de Corín Tellado.
Le ha dicho a Francisca que ayuda en una Iglesia al Padre Romualdo y que él le da tanto de comer como dinero para llevar a casa. 

Claro que una mentira lleva a otra y esta a otra más, así que a estas alturas ya el padre tiene una hermana bizca y está en vísperas de convertirse en Obispo y marcharse a Filipinas. Ojalá que quien se quede en su puesto le siga ayudando, porque las dos mujeres necesitan mucho ese ingreso extra. Sobre todo Francisca, que tiene dos hijos, uno, casado con una costurera dominante que no quiere ser pobre y otra, casada con un vago inútil que apenas la mantiene. El muchacho tiene dos hijitos, pero la muchacha perdió al suyo porque durante su embarazo nunca pudo comer ni bien ni tres veces al día.

Bueno, pues Benigna es el sostén de esta casa y de quien se lo solicite, pues haciendo favores aquí y allí, se asegura de que cuando ella lo solicite nadie se pueda negar a concederle uno. Y así es que llega a su casa Don Anacarsio Ponce, a quien llaman cariñosamente Carchito, pariente lejano de Francisca, y la causa de que Yuco, el limosnero invidente, sienta celos y se aleje de ella.

En la imagen vemos a Jesús "el guero" Gómez, como el policía que durante una redada se lleva a Benigna a un asilo, pues hay orden de que no haya mendigos afeando las calles.

Y como si Benigna fuera de mal aguero, al faltar ella por tres días a su casa por estar en el asilo, Francisca, sus hijos y hasta Don Carchito reciben una herencia que les cambia la vida, pues a su regreso la desconocen y por mugrosa y traer los talones rajados y llenos de tierra que puede ensuciarles las alfombras persas de su departamento en Las Lomas, le niegan la entrada por la puerta principal. Por la de atrás sí puede entrar a ver si quedaron sobras de la cena, pero ella, con el corazón roto después de haber dado hasta su vida por ellos y ver como le pagan ahora, se aleja en la distancia con la única persona que realmente la aprecia: el ciego Yuco.

Ayer fue día del trabajo y supuestamente estamos dentro de la semana del pequeño empresario. Y qué son esas personas que aunque ya no piden afuera de las iglesias todavía piden dinero en los cruceros? Pequeños empresarios, que de granito en granito van llenando su buchecito!