Wednesday, May 31, 2017

Ethel & Ernest (2016)

El amor les duró toda la vida, y también la vajilla y la gata Susy.

Esta es la historia de un amor como no hay otro igual. Trata de Ethel y Ernesto, y la cuenta su hijo Raymond, que ahora es un señor ya mayor pero que en ese tiempo se tuvo que ir al campo por causas de la guerra.

Ethel trabajaba de mucamita para una señora de dinero cuando Ernest la conoció y quedó flechado.

Pronto se casaron e iniciaron su vida en común. Después nació Raymond. Ernest trabajaba como repartidor de leche y Ethel con mucho amor decoraba su hogar y lo mismo hacían un escurridor para los platos que un bunker para protegerse de las bombas, Ray se fue con familiares al campo y regresó hasta que ya no había peligro, creció e hizo su propia vida y esta historia termina con la muerte de sus padres, a una avanzada edad.

No se cuanto vivan los gatos ni cuantos años cuenten, como eso que dicen que para un perro son siete por uno, pero aquí la gata Susy ya existía cuando Ernest y Ethel llegan a su casita y todavía cuando Ernest ya es viudo, ahí anda la gatita negra, que si es la misma, ya debió haber andado en su sillita de ruedas. Otra cosa que jamás les rompió el intenso bombardeo que acabó con ventanas y demás, fue la vajilla, que siempre estuvo en el trinchador. Impecable. Sólo que hayan tenido piezas de repuesto o a lo mejor, aunque parecía de cerámica era de melamina ponderosa. Siempre me quedará la duda...