Sunday, May 14, 2017

Dressed to kill (1946)

Vestida para matar pertenece a la colección de Sherlock Holmes y trata de resolver el misterio de las cajitas musicales desentonadas.

En la cárcel, de cuyos muros de granito nadie puede escapar, los reos dedican su tiempo libre, o sea, todo, a elaborar diversas manualidades que después venderán pues criminales o no, todos tenemos necesidades, no?

Así es que llegan a manos del administrador de la casa de subastas cada semana lotes de diversos artículos, y en esta ocasión tres cajitas musicales muy sencillas, elaboradas en madera, y que él trata de subastar por lo menos en 5 libras pero que no logra mucho, pues una sale por 2 libras, otra por 1 y la última por 10 chelines. Por cierto, las tres son adquiridas por distintas personas. El caso es que los maleantes que debieron haberlas adquirido las tres porque en su interior tenían ciertos códigos secretos que el preso debía comunicarles sólo a ellos, y una sola no servía de nada, llegaron tarde a la subasta y se quedaron como el chinito.

Por haber llegado tarde, ahora tendrán que localizarlas y recuperarlas. Lo hacen con dos pero la tercera cae en manos de Sherlock Holmes y él no se las entregará tan fácilmente.

Y aquí es donde entra en juego el gato y el ratón porque Holmes pone una trampa a Hilda Courtney, líder de la banda, y ella parece que cae, pero no! el que cae es él, y varias veces, cuando él la "atrapa a ella" y "ella lo atrapa a él" hasta creer haberlo acabado.

Otra cosa curiosa es que de pura chiripada el Dr Watson resolvió dos de las pistas, así que sin el juego del gato y sin estas coincidencias del piano y del Dr Samuel no se que, jamás habrían dado con el verdadero tesoro y que eran unas placas para falsificar dinero.

Ojo al extinguidor de fuego del Dr Watson y que no es ni más ni menos que una bomba de esas que usaban contra los mosquitos llenas de "flit".