Sunday, April 23, 2017

Transylmania (2009)

Aunque la película no es la octava maravilla, está bastante decentita. Sobre todo porque la trama es creativa y mezcla la leyenda de los vampiros con muchas otras cosas más. Chequen esto:

Un muchacho mariguano conoce por internet a una chica rumana, y para no ir solo a conocerla, convence a todo su grupo escolar de ir a tomar un curso en un colegio que anteriormente perteneció a un rey vampiro llamado Radú. No sólo él pretende engañar a los demás, pues los demás tampoco quieren estudiar, sino andar de parranda las 24 horas del día los 7 días de la semana.

Lo que no les dijeron en la agencia de viajes es que hará cosa de 500 años, el rey vampiro Radú fue desafiado por un cazavampiros y logró guardar el alma de su prometida Stephanie en una cajita de música, por lo que desde entonces, Radú ha andado buscando la cajita sin encontrarla, para revivir a su amada y continuar su reinado de terror.

De todo esto se enteran, o por lo menos lo leen aunque después ni se acuerden, durante el viaje en tren, a donde va a parar la cajita accidentalmente y donde también por casualidad llega a manos de un muchachito que se la regala a su novia. Claro que para que la película tenga sustancia, esta muchacha tendrá que picarse el dedo con un alfiler y su sangre tendrá que caer dentro de la cajita, por lo que cuando la cajita está abierta, ella es poseída por el espíritu de Stephanie y cuando la cierran no.

Otra sub historia es la de Rusty el chico que viene a conocer a su enamorada, que es la viva imagen del rey Radú, el baile de disfraces donde él se disfraza exactamente igual a él y el enano rector del colegio, que a su vez es el padre de Draguta, la muchacha que él conoció por internet y que es un fenómeno con dos jorobas. ¡Y hasta ahora entiende lo importante que es pedir fotografías de cuerpo entero!

A mí se me hizo graciosa.