Sunday, April 23, 2017

Asterix at the Olympic Games (2008)

Lovesix es un muchacho galo que se enamoró de la princesa griega Irina como seguramente lo hacían en ese tiempo, pues no había internet: a través de mensajes con palomas mensajeras.

Y un día llegó en que tenían que conocerse.

Y casualmente era fecha en que también se celebrarían las olimpiadas, así que cuando él llegó, todo era bullicio y algarabía con los concursantes de España, Alemania, Egipto y todos los que se enteraron y pudieron viajar.

Para Lovesix, las cosas no son fáciles, pues el padre de Irina ya la comprometió con Brutus, el hijo de Julio César, quien no piensa dejarla ir así con cualquiera.

Entonces a ella se le prende el foco y decreta que solamente se casará con quien gane los juegos olímpicos, sea quien sea, esperando claro, que sea Lovesix, si no, qué chiste...

Y allá va Lovesix derrotado de regreso a su pueblo, donde al enterarse, sus amigos Astérix y Obelix le prometen que ellos le ayudarán a entrenar y hasta a hacer trampa con los brebajes mágicos de Getafix, para que él sea quien se quede con la muchacha.

Entre que Brutus intenta en vano una y otra vez asesinar a su padre para ocupar su trono y en lo que se llevan a cabo los juegos, pasan muchas cosas muy graciosas.