Sunday, March 19, 2017

Piccoli fuochi (1985)

"Tomasito, te dije que no metieras tu dedito en mi ombliguito"
"Ese no es mi dedito" 
"Pues tampoco es mi ombliguito"

Esta bien que la película sea de los años 80s y que trate de la mente infernal de un niñito precoz, pero de allí a que las botargas se vean tan espeluznantes como se ven, hay un mar de diferencia. Yo se que quieren hacernos creer que la razón por la que no invirtieron ni una lira en ellas es porque precisamente, pertenecen a la imaginación del niño y por lo mismo no importa si son de cartón o de hule espuma, pero sea como sea, se ven ridículas.

Es la historia de Tommaso, quien como todos los niños de cinco años, es tremendo. Pero sus padres están desesperados y para no batallar lo mandan a su cuarto y lo encierran. Allí es donde Tomasito interactúa con un rey, un robot y un dragón que nomás le están metiendo más ideas en la cabeza para que continúe haciendo travesuras y se siga metiendo en líos. A ellos tres les conviene, porque si no, quien les hace compañía, verdad? 

Con lo que no contaban es que con la llegada de Mara, la nueva niñera de Tomasito, que se baña delante de él, tiene sexo con su novio delante de él y hasta lo invita a meterse a su cama cuando está completamente desnuda, el niño obvio que le iba a prestar más atención a ella que a ellos y ahí empiezan los celos, que terminan con la vida de Franchi, el novio de Mara y continúan con una oleada de travesuras sanguinarias que ya nadie puede contener.