Monday, March 20, 2017

Ozzy (2016)

Me animé a verla porque el perrito de mi vecino se llama Ozzy y es negro con las patitas blancas, muy simpático.

En esta historia, que empieza y después nos mandan un mes atrás, Ozzy es la mascota de una pareja que por asuntos del trabajo de él, se verán en la necesidad de dejar al animalito en una pensión propia para mascotas donde, sospechosamente, todo se ve mucho mejor de lo que cualquiera pudiera imaginar.

Eso en sí ya es algo de tomarse en cuenta. Nada es tan perfecto y si lo es es porque no es verdad.

Pero bueno, en cuanto los dueños se van, Ozzy descubre las verdaderas intenciones del encargado y personal de este lugar, pues rápidamente es trasladado, junto a muchos perritos más, a otro lugar que es más bien como un campo de concentración de trabajos forzados, donde Ozzy se convierte en el esclavo número 463. De aquí nadie puede escapar (no se que explicación darán a sus dueños cuando vayan a recogerlo) y menos cuando ya te has enterado del verdadero teje maneje en esta fábrica de juguetes caninos y demás chucherías.

Total, que después del encargado y su ayudante/chofer, todos los demás son perros, quienes cuidan, vigilan, hay jaulas de castigo donde apenas cabe el perro en cuestión y el insulto que utilizan es "hijos de gata".