Thursday, March 30, 2017

It's always fair weather (1955)

El 10 de octubre de 1945, tres soldados que regresan de la guerra se emborrachan y hacen una apuesta en un bar, de que después de 4 años juntos luchando se han convertido en tan buenos amigos que dentro de 10 años, regresarán a este mismo lugar a las 11 de la mañana y seguirán siendo tan amigos como siempre.

El dinero suyo, así como el del dueño del bar, es puesto en un sobre amarillo sellado y oculto en una de las lámparas del lugar.

Claro que al salir de allí cada uno agarra por su lado y jamás vuelven a acordarse de nadie. Uno porque se casa y se hace famoso en el mundo de los anuncios de televisión, otro porque también se casa y abre un puesto de hamburguesas para alimentar a su montón de chamacos y el otro porque está tan decepcionado del amor que sale con todas las mujeres que se le antojan, gracias a que ahora está en el negocio del boxeo.

Sí. Dos de ellos quien sabe como se acordarían, pero el tercero lo hace faltando 7 minutos para la cita y al final, ahí se ven. El dueño del bar ya ni se acordaba y ellos, por más intentos, nomás no se llevan bien, pero acuerdan en ir a comer para recordar viejos tiempos.

Y ahí es donde empieza lo bueno, porque una muchacha que le gustó al soltero, trabaja en la televisión y ella, a quien también le gustó él, al enterarse de su juramento o de su apuesta, como sea, y al faltar no se que invitado al programa nocturno de su compañía, se le ocurre reunir a estos tres sin que ellos sepan y que sean los invitados sorpresas. ¡Sorpresa la que se lleva ella!