Monday, February 13, 2017

El Jeremías (2015)

El refresco Coca-Cola, la cerveza Tecate y la tienda de conveniencia OXXO presentan:

La historia de un niño con coeficiente mental de 160 que busca respuesta a sus preguntas pero no hay nadie a quien preguntar.

Jeremías es un niño muy inteligente que un día, jugando ajedrez con un anciano dueño de una librería, se entera de que podría ser genio. 
Al hablar con sus padres, el hombre, en lugar de utilizar la palabra prodigio, dice que el niño es un superdotado, lo que hace que el papá crea que el viejo es un mañoso y le prohíbe que se siga juntando con él.

Finalmente a Jeremías le hacen sus estudios y resulta que sí, su coeficiente intelectual es alto, y es cuando en la escuela empieza el verdadero abuso por parte de sus compañeritos y hasta de su maestra, que ahora quiere que él sepa incluso lo que ella aún no ha enseñado.

Jeremías recurre a las computadoras de renta para imprimir imágenes de personajes ilustres que han sido genios y con ellas empieza a decorar su habitación, que comparte con su primo Raúl. 
Total, que todos sus sueños se fueron volando uno por uno gracias a que en ocasiones se sentía defraudado de los adultos y otras porque él mismo no sabía lo que quería ser de grande y quería seguir buscando.

Gracias a algunos torneos de ajedrez que ganó fue que se hizo de su computadora y después de la imagen de Einstein, que se imprimió en la cafetería, se hizo de la de Jim Morrison, Marie Curie y Bobby Fisher. La de Alan Turing la imprimió después en otra parte porque su primo le arruinó su equipo de cómputo.

Trató con el ajedrez, con la música, con la informática y hasta quiso ser doctor, pero ahí descubrió que le horrorizaban la sangre y los cadáveres y al final descubrió, después de un penoso incidente con un psicólogo que lo quería incluír en su documental, que uno no es lo que quiere, sino lo que puede ser. No es cierto, eso de José José, lo que descubrió fue lo que le dijo su amigo el dueño de la librería antes de regresar a España:

No se trata de amar lo que haces, sino de hacer lo que amas.

El personaje de la tatarabuela Doña Herminia, interpretado por Isela Vega, seguramente lo "sugirió" la cerveza Tecate, pues sus apariciones se limitaban a abrir una cerveza y tomársela, siempre sin decir una palabra. Su hija un día dijo, es tan vieja, que un día así, de buenas a primeras, decidió dejar de hablar. Y sí, su única frase fue acerca de eso.