Wednesday, January 25, 2017

The reluctant saint (1962)

En ocasiones, cuando la gente se pasa de buena, cae en otra clasificación que rima con coneja.

Giuseppe Desa era desos y su buen corazón le impedía defenderse de los ataques de quienes se burlaban de él por menso. Hasta su mamá esta harta de él porque estaba atorado en un punto donde ni avanzaba ni retrocedía, sino todo lo contrario.

Cuando llega su hermano el fraile de visita, ella aprovecha para endilgarles a su hijo y que se lo lleven al monasterio, donde seguramente la pasará mejor que con ella y/o los lugareños maldosos que siempre lo hacen víctima de sus bromas pesadas.

Como ellos tampoco se lo quieren llevar, ella finge un desmayo y les hace un drama hasta que al fin los convence.

-"Tu hermana es excepcional" dice el otro religioso al hermano "debiera ser obispa"
-"¿Obispa? podría hasta ser papa!

Total, que allá en el monasterio tampoco es sencillo porque cuando lo mandan a pedir limosnas para su orden, regresa casi desnudo y hasta sin burro.
Ya sólo le queda cuidar de los animales y mantenerles limpio su establo.

Accidentalmente rompe una imagen sacrosanta de más de 200 años de antiguedad y van y se lo regresan a su madre, quien de nuevo lo trae y se los regresa a ellos, y ahora sí, les dice, no me lo manden ni a mi funeral!

Entonces llega de visita un arzobispo que inspeccionará el progreso de la orden y durante una plática con Giuseppe, le recomienda prepararse para ser padre. Por supuesto que nadie lo puede creer, pero otro de los frailes lo medio prepara y el día del examen, Giuseppe les cuenta lo del pastor y sus 100 ovejas que se le pierde una y deja a las 99 para ir a buscar a la otra y no regresar sin ella, por lo que le dan el pase.

De nuevo nadie lo puede creer, pero lo siguen preparando, pues dentro de un año vendrá el examen final y nada, que ese lo pasa porque su amigo el arzobispo lo reconoce entre la muchedumbre y le da el pase automático.

Ahora que ya es padre regresa a su casa, donde todo el pueblo lo venera y aunque su padre ya murió, su madre decide que es mejor que esté con los demás a que esté allí con ella donde todo mundo quiere tocarlo y que los bendiga y ella no tiene ni un momento de paz. Total que la mamá no lo quería ni cuando era menso ni ahora que es santo.

En el monasterio, su devoción por aquella imagen rota, de la que él conserva el busto, lo hace entrar en tal éxtasis, que empieza a levitar y mientras hay quienes lo consideran místico otros creen que trae el diablo dentro y le practican un exorcismo.

Al final, si lo amarran de un hilito, por lo menos les sirve de globo!