Sunday, January 01, 2017

Sembrando odio (2016)

Donald Trump y Jorge Ramos tienen una idea distinta en lo que se refiere a ser inmigrante. Trump es hijo de inmigrantes pero nació aquí. Jorge no. Jorge llegó muy joven cuando descubrió que en México su periodismo no podía ser expresado con la libertad que él deseaba.

Y bueno, desde que el mundo es mundo en todas partes hay inmigrantes porque las personas que no se sienten bien donde están siempre buscan la forma de mejorar.

Como este país es uno de inmigrantes porque los habitantes originales eran tribus nativas, quienes llegaron aquí a tomar posesión declararon en su constitución que a partir de esa fecha, todo mundo sería considerado igual y que todos tendrían los mismos derechos y la misma libertad de culto y de expresión y todo eso. El caso es que ahora esas personas, que se sienten superiores por su color de piel y porque según ellos deliberadamente asesinaron a todos quienes se oponían a sus ideas, para ser la mayoría, tienen miedo de convertirse en minoría y han empezado a sembrar el odio entre sus casi mil grupos supremacistas blancos y el resto de los habitantes de este país.

Hoy a las 9am. Jorge Ramos presentó su documental SEMBRANDO ODIO, donde entrevistó a muchas personas de todas clases sociales y razas, incluyendo a personas de grupos muy similares al Ku-Kux-Klan, y escuchó atento a todos sus puntos de vista, favoreciendo por supuesto a las comunidades minoritarias bajo la idea de que este ha sido siempre un país de inmigrantes y que es gracias a ellos que es lo que es a la fecha.

Las personas en contra alegan que este país ya no recibirá más inmigrantes porque no quieren seguir compartiendo su maravillosa tierra que tanto les ha costado conseguir, con personas inferiores que un día pueden ser tantas que les quitarían a ellos su primer lugar como quienes tienen el poder blanco. 

Y allí fue donde empecé a reírme, porque en inglés "white power" no suena chistoso, pero en español sí, y a mí me recuerda un anuncio de detergente. Cada vez que las personas gritaban "poder blanco", yo pensaba "dulce lavanda", como en el comercial de Pinol.

Imagínense: Si a los negros, que ellos mismos los trajeron para explotarlos cuando ya se habían acabado a los indígenas no les han cumplido lo que les prometieron, menos a quienes llegan aquí sin ser invitados.