Saturday, January 28, 2017

Por mis bigotes (2015)

Otra comedia fallida.
En México pasa algo con las comedias, de cada 10 que hacen, sólo una les sale divertida. Por lo menos en Ramona nadie cantó, y aquí se echan sus canciones sin chiste y hasta durante los créditos nos las meten.

Claro que después de escucharlas, hasta la película termina siendo un poco mejor de lo horrible que en realidad es. 

Alguien gugleó la palabra "bigotes" y cuando vió todas las imágenes, con la enorme cantidad de formas y estilos que existían y que hasta concursos hay donde gana quien posea el mostacho más extravagante, se dijo. Aquí hay una película.

Y fue y escribió el guión.

Que igual pudo no haberlo escrito porque hasta parece que se les fue ocurriendo mientras la rodaban. Así de mala es. Mejor me hubiera quedado nomás con ver el trailer.

La película es un pretexto para anunciar rastrillos Gillette. ¡Andale! Como hizo ATLETICO SAN  PANCHO en su tiempo, y ahora esta hasta formará parte de las 100 mejores películas mexicanas dizque por sus valores familiares y por promover la aceptación y la amistad.

Sí Chucha!

Trata de Ulises, un niño de 9 años que está feliz sacando ochos de calificación y pasando desapercibido para evitar ser objeto tanto de los abusos de otros compañeros y de maestros con sus preguntas y sus pasadas al pizarrón.
Y justo cuando lo ha logrado, le sale bigote.
Ahora sí es el prietito en el arroz porque todo mundo se fija en él y se ha convertido en una gran celebridad. Hasta un tío que no veía desde que era un bebé, lo lleva al club de los 10,000 bigotes que en realidad no son ni 20 (Aprovechando la ordeña, después se hizo un libro con esta historia).

Ulises es el miembro más joven, el número 9,909 y sólo tiene que obedecer dos reglas: Jamás rasurarse ese bigote y ponerle nombre. Ah! Y tampoco decir que existe este club, como en el de la pelea.

Gracias a esta película empezaré a dejar de ver cosas donde aparezca Jesús Ochoa.

Y no. Ni es divertida ni promueve nada, excepto comprar rastrillos Gillette.