Thursday, January 12, 2017

Florence Foster Jenkins (2016)

"Podrán decir que cantaba mal, pero no podrán decir que no haya cantado"

De la Sra Streep podrán decir que es una actriz sobrevalorada (según Trump), pero no podrán negar que con su actuación transmite la emoción de sus personajes y cuando ella llora, nosotros lloramos y si ella ríe, reímos.

Yo he estado evitando la película del sentido de las mascotas porque se que me va a hacer llorar (tengo dos perros ya mayores) y nada, que me puse a ver esta que además de hacerme reír como loco ("si quiere le escribo la letra"), me llevó a las lágrimas en varias ocasiones.

Para mí, desde que supe de esta película, quise verla, porque me interesaba ver la historia detrás del disco que en marzo 4 de 2011, el colega Yulifero compartiera en su blog
Imagínense escuchar en estos años (40s) tanto a la Sra Foster-Jenkins como a la debutante peruana Yma Sumac, que poseía una voz que hasta la fecha nadie ha podido igualar.

En fin, que esta es una historia muy divertida y emotiva, que muestra el tesón que algunas personas ponen en lo que aman aún y cuando no sepan, o no quieran admitir que no lo están haciendo como deberían.

La Sra Foster-Jenkins amaba la ópera tanto, que desafiando a Odín, tomaba clases, pero en su mundo de fantasía, quienes la amaban a ella y en aras de no romperle el corazón debilitado por la sífilis, la protegían dentro de una burbuja dándole alas que ella usaba para volar cada vez más alto. 

Su caída desde el Carnegie Hall se debió a que después de grabar un disco que empezó a ser un éxito entre los soldados porque los llenaba de inspiración, no pudo con una crítica, que describía, con honestidad, su desempeño. 

Como pudo el guionista se las arregló para incluir detallitos muy privados de la Sra y hasta sacó del closet a su pianista, Cosmé McMoon. Otra cosa muy vistosa fue el número de baile del "Big Apple".