Tuesday, January 24, 2017

Elvira, te daría mi vida pero la estoy usando (2014)

Rebuscado en sus títulos como Arjona aunque diga que para sus películas su inspiración es Jean-Pierre Jeunet, para mí que se sigue pareciendo más a Pedro Almodóvar. 

Aunque hay quienes vieron en este personaje escrito exclusivamente para Ceci Suárez (con la intención de mostrar a una nueva mujer mexicana audaz y heroica), a leyendas del cine como Marene Dietrich o Greta Garbo, yo no me iría tan lejos, es sólo la copia pirata china de Carmen Maura en MUJERES AL BORDE, pero sin convencerme nunca ni de su desesperación ni de su angustia. Y sin gracia.

Para crear expectación el personaje de Angie Cepeda se llama Eloy y Luis Gerardo hace dos papeles, aunque uno suceda solamente en la imaginación de la protagonista. Traer a Carlos Bardem para una escena de dos segundos también es otra argucia, porque no dudo que en México haya actores que pudieran hacer ese mismo papel sin necesidad de contratar a un español. En fin. 

Usando como pretexto esa vieja excusa mexicana atribuída a los maridos abandonadores que supuestamente "salieron a comprar cigarros y nunca regresaron", es que da inicio la historia de Elvira, que no, no sucede en una noche, como dicen por allí, sino en varios meses, en los cuales ella pasa de abandonada y en la ruina a mujer independiente y con solvencia económica.

Dice tener 39 años y una noche la deja su marido pues seguramente nunca encontró los cigarros que andaba buscando. Claro, como que andaba buscando un puro!

Y ahí empieza el drama, pues ella miente para ocultar el abandono creyendo que será breve y pasan los días y se ve en la necesidad de quitarse la peluca cortarse el pelo, buscar a su marido o en su defecto, a quien se haya ido con él, en este caso otro hombre.

Y desde ahí hasta el final, cuando lo encuentra milagrosamente buscándolo con unos binoculares y de noche entre todos los turistas en Acapulco, no hay nada que contar. 

Los personajes secundarios creados con o sin propósito de llamar la atención por su extravagancia o cualquier cosa que sea considerada poco creíble aparecen y desaparecen según sea requerido, como Angélica Aragón que tiene dos escenas breves donde solamente llama por teléfono, la portera que es María Elena Saldaña, la vecina católica que le sirve de niñera, la recepcionista metiche, su amiga la de la funeraria que le da trabajo e plañidera, etc.

Está bien, está bien, no es comedia. Pero tampoco es drama.
No es nada concreto y tampoco transmite ninguna emoción. ¡Sólo que yo ya esté muerto y nadie ma haya avisado por lo que no sentí nada con ningún personaje!