Thursday, December 22, 2016

Gods of Egypt (2016)

Antes de que se estrenara esta película, YouTube ardió en comentarios negativos acerca de los cortos, por parte de personas que ni siquiera la habían visto.

Y la verdad es que esos cortos sí se veían chafas, así que después de todo ese alboroto me olvidé del asunto y fue hasta hace poco, que TonyCatano la vió e hizo su reseña, que me acordé, la busqué y la ví.

Sí.
Sí parece videojuego. De hecho me recordó GOD OF WAR y UNCHARTED, pero aunque la historia también es bastante simple, es entretenida y no tan mala como pensé.

Seth y Horus son los Dioses en conflicto porque Seth piensa que su abuelo siempre he preferido a su padre y a Horus, por lo que ahora dedicará su tiempo a acabar con todo lo que se interponga entre él y la inmortalidad, gobernando al mundo.

Su padre le ha dicho que aunque ellos son dioses, y pueden vivir miles de años sobre la tierra, la verdadera inmortalidad está en el inframundo, en el más allá, y esa es la que disfrutarán después de muertos. Ah sí? Pues Seth no quiere esa inmortalidad mortal, sino otra en la que él puede disfrutar del resto del tiempo sin morirse. Y tu nieve?

Total, que para que dure dos horas, le meten la historia de Bek y Sía, un par de enamorados que se ven mezclados en esta lucha de poderes, durante la cual Seth asesina a su propio padre y después le saca lo ojos a Horus, dejándolo prácticamente inservible.

Pues que tal que la novia de Nek es alcanzada por una de las flechas del esbirro de Seth y ahora Bek recuperará los ojos de Horus para dárselos a cambio de que él le devuelva la vida a su amada, total, para eso es dios, no? No. Aunque ni siquiera un dios puede hacer ese tipo de milagros que sólo Jesucristo hizo, miente, con el fin de que Bek le devuelva sus ojitos dormilones y así poder vengarse de Seth, pues eso es en lo que ha estado pensando todo este tiempo que ha estado ciego escondido en una pirámide.

Es muy imaginativa y entretenida, si hacemos caso omiso a las escenas donde tanto él como Seth se convierten en pájaros y todo eso. Ahí sí que brincaron al tiburón.