Friday, December 30, 2016

Beep: A documentary history of the video game sound (2016)

Es cierto que en ocasiones por estar demasiado metidos en el juego no prestamos atención a la música, aunque hay música que nos hace fijarnos en ella.

A mí me pasó en varias ocasiones, con Crash Bandicoot y con Beyond Good and evil, que tiene una canción que me recordaba otra y que después volví a escuchar en partes de otra de PitBull.

Bueno, pues hubo un tiempo en que los juegos no tenían sonido, y los que llegaban a tener, era muy rudimentario. La razón es que no había memoria, y los que sonaban mediante imanes y campanitas dieron paso a los que iniciaron con beeps electrónicos breves, con los que los artistas tenían que hacer milagros, pues eran pocos y con poco espacio y aún así tenían ellos que musicalizar y hasta dar ambiente a lo que sucedía dentro del juego.

Se mencionan aquí a los juegos de "arcade" victorianos, que después se convirtieron en "las maquinitas", hablan del pinball y así se van hasta el año pasado, 2015.

Actualmente, esos sonidos y musiquitas han tenido un gran regreso e incluso hay quienes se dedican a tocarlos en eventos multitudinarios, para que la gente que gusta de ello los disfrute y baile a su ritmo. Chipsound es ahora un nuevo género originado en el pasado.