Wednesday, November 30, 2016

Storks (2016)

Aunque la historia me pareció buena, me molestó mucho la gritería de la loca y la cigüeña que lastimada de brazo, se aventó a la tarea de ir a entregar una niña secretamente, pues las cigüeñas ya hace mucho que no se dedican a eso y este fue un accidente. De la loca.

Porque la historia es que desde hace 18 años, cuando una de las cigüeñas se enamoró de la bebé que debía entregar y se quedó con ella, el negocio de la entrega infantil se vino abajo. La cigüeña jefe desterró a la cigüeña secuestradora y la niña se quedó adoptada por la compañía, que desde entonces se ha dedicado al servicio de paquetería tipo FedEx.

Pero ahora que esa niña ha cumplido los 18 años, debe abandonar las instalaciones, pues además de no ser ave, es muy inquieta (loca) y causa más daños que nada. Se la pasa gritando a todo pulmón, corriendo y hablando sola, con ella misma como si fueran más personas y es ella sola. Yo insisto en que le falta un tornillo.

La cigüeña que ha sido encargada con la tarea de echarla de allí a cambio del puesto de jefe, no tiene valor de correrla y la relega al departamento de cartas, advirtiéndole que de allí no debe salir y que nadie deberá jamás nunca volver a verla.

Todo eso pasa en alguna parte del cielo y no es París. Por su parte, en la tierra un niño llamado Nate es ignorado por sus padres trabajólicos y cuando un día de casualidad se encuentra con un folleto donde las cigüeñas anuncian su negocio de entrega de bebés, él rápidamente escribe una carta haciéndose pasar por sus padres solicitando un hermanito.

 así empieza todo este relajo con la loca adoptada, que queriendo quedar bien como siempre termina metiendo la pata, pues al recibir la carta de Nate, fabrica al bebé y ahora hay que ir a entregarlo sin que nadie se de cuenta, en un fin de semana.

Aquí es cuando les suceden mil y una cosa en el camino que les obstaculiza su tarea, son descubiertos, regresan a "Cornerstone" con todo y bebé y de nuevo, accidentalmente, ahora sí que hacen miles de bebés de todos colores y sabores que habrá que repartir, devolviendo a las cigüeñas su razón de ser. Y allá van repartiendo a familias de todas clases, incluyendo homoparentales.

Las partes que más me conmovieron fueron donde sale Nate, pues él ha sido relegado e ignorado y deveras que necesita un hermanito, o ya de perdido una mascota, pero esa película ya la hicieron, y me cayó gorda la loca gritona hiperactiva, y el chiste del bebé gordo pedorro que cae sobre una indefensa cigüeña y casi le rompe la rabadilla con su peso.