Thursday, November 17, 2016

Macho (2016)

Ya viendo esta, pudo haber estado mejor aquella de MACHOS del flaco Guzmán y Sonia Infante.

En serio. Y conste que era mala, mala como la carne de puerco mal cocinada. Aunque dicen que esta es una comedia, no se crean, no hace reír.

Es como si la señora Berman se hubiese propuesto relanzar la serie de sexy comedias de Mauricio Garcés adaptadas a las nuevas generaciones quitándoles primero lo gracioso. Es más, hasta las películas de Héctor Suárez y Leonorilda Ochoa tenían más chiste, y con eso lo digo todo.

Imagínense. Evaristo Jiménez es un diseñador muuuy exitoso que desde niño ha fingido ser gay para salirse con la suya (como si ser gay diera a las personas privilegios especiales y trato preferencial. Y EN MEXICO!!).
Entonces, ya convertido en famoso diseñador se ha llevado a la cama a 322 clientas suyas.
Aguas, clientas de Mitzi!

Su rival en el mundo de la moda es un crítico que sospecha de la orientación sexual de Evo porque jamás ha diseñado ropa de hombre (¡?) y amenaza con difundir un rumor de que Evo es más heterosexual que Juanga (que aquí entre nos, le han salido más hijos que a Don Chente Fernández).
Ante ese peligro, su asistente le aconseja romancear con un jovencito que trabaja para ellos para que la prensa los vea y nadie sospeche.

Dicho muchacho, Sindi, se quedó en los 80s y viste como Ilse de Flans, tiene un pasado muy tormentoso, pues hace tres años perdió a su pareja José Andrés, por cáncer, y ya se ha tratado de suicidar varias veces pues no ha podido superarlo. La noche en que Evo lo conquistaría, él le cuenta toda su triste historia, pero el diseñador no lo escucha porque está pensando en el "sacrificio" que tendrá que hacer saliendo con otro hombre.

Al ver a la feliz pareja de Evo y Sandi, su más reciente conquista, Vivi (Aislinn Derbez), pega el grito en el cielo. Tan recio, que la escucha su marido que ese sí es un macho de esos tipo narco con pistola y guaruras.

Para todo esto, no se si la vida del mentado Evo se esté documentando para un reality o qué, porque andan tras él las 24 horas del día una pareja (Valeria Vera en su papel de siempre) con cámaras y micrófonos que por su cuenta también graban cosas que no deberían y hasta tienen programas de cómputo que les permiten saber lo la las personas dicen aunque estén a kilómetros de distancia y sólo tengan video. O sea, que con sólo hacerle zoom a la boca de alguien, después, aunque esté de espaldas, saben lo que están diciendo. Jajaja! 

Y allá van Evo y su novio a Colombia a un evento de caridad para un convento donde protegen huerfanitos y las monjas tan felices con la pareja gay, claro, como les fueron a donar 50,000 dólares! Si fueran unos gays de esos que se besuquean en la calle los mandarían al infierno. 

Total, que el muchachito sí se enamora de él y cuando Evo le paga los 10,000 dólares por haberse prestado al engaño, él, ofendido, lo corre de su casonononón en medio del monte que le heredó su esposo muerto y desde muy lejos Evo lo ve romper el cheque! Después no quiere romper con él por miedo a que vuelva a tratar de suicidarse. Bueno, entonces qué, siempre sí lo escuchó o no aquella noche de la "audición"?

Vivi despechada, o su marido cornudo, no recuerdo, lo manda matar y Evo se tira desde el balcón al laguito artificial y se raja la chompa, Sindi lo cuida y dizque pasan "una noche de pasión" en la que hubo "tres sesiones" de la que por supuesto Evo no se acuerda y que le viene a la mente cuando Ana de la Reguera, sí, haciendo de ella misma, lo seduce y es ahora él quien la rechaza. Imagínense rechazar a ANA DE LA REGUERA!!! Que aunque salga tres segundos tiene crédito en portada.

Total, que el marido de Vivi descubre el pastel y trata de matar a Evo, él va a refugiarse con su madre (Ofelia Medina), su asistente lanza la colección sin él y hasta un Karl Lagerfeld pirata asiste al desfile, donde Aislinn es la modelo estrella. Y donde el crítico casi termina con su carrera...

El final no se los cuento, pero es gracias a cosas como esta, que ahora anda gente (Norma Edith Martínez) diciendo que dentro de pronto habrá quien se quiera casar con un delfín o con su laptop. Y tienen razón. ¿No se casó hace poco Laura Zapata con un árbol?

Y no, sigue sin ser graciosa... Y tampoco le encontré la "vena dramática".