Friday, October 14, 2016

Las apariencias engañan (1983)

Comentábamos hace días con Roberto González, de la sensible pérdida del actor Gonzalo Vega, cuya exitosa carrera no tiene paralelo y recordé de cuando yo empezaba a poder ir al cine, pero no me dejaban porque sólo había películas para adultos, muy adultos, o como decían en mi pueblo "de amplio criterio". 

Claro que pasaban hasta las de Emanuelle negra. Mis primos me contaban el asunto ese del "sexo a conciencia", que no era lo mismo que el sexo que ellos veían en las películas mexicanas de Angélica Chaín y Alma Muriel, por decir nombres. 
Esas (las de Emanuelle) yo las vine a ver mucho tiempo después en el Chaplin, pero esa es otra historia.

El caso es que yo recuerdo haber leído acerca de esta película, seguramente en la Alarma! o en alguna otra parte, porque aquí anda hasta la "Xóchitl" y decían que era muy "fuerte". Como anunciaban a Isela Vega (ya en ese tiempo apodada "chichela Vega" por sus frecuentes desnudos) y a Gonzalo Vega, lo primero que a mí se me ocurrió fue que seguramente, como eran parientes, lo fuerte de la película era que su amor era prohibido, o que de todos modos se acostaban, etc.

Crecí y por andar en otras cosas se me olvidó y cuando por fin la ví entendí la razón del escándalo en mi pueblo. 

Se trataba de la historia de una persona hermafrodita, o sea, de esas que se buscan constantemente en los anuncios de los periódicos, que son "ambos sexos".

Fuera de broma, la historia es muy elaborada y cuenta de Rogelio (Gonzalo Vega), un actor que busca su lugar en el mundo del espectáculo, que es contratado por una pareja para que se haga pasar por el hijo perdido de un millonario inválido que únicamente los dejará casar si él está allí para cuidarlo y atenderlo. El hará el papel de Adrián, y la pareja son Adriana y Sergio (Isela Vega y Manuel Ojeda). No se cuanto serían 80 mil pesos en los 80s, pero eso es lo que le prometen a Rogelio, quien poco a poco convence hasta a la prima de Monterrey (Margarita Isabel) de ser el pariente que nadie conoce o recuerda.

Al nuevo Adrián le empieza a gustar tanto la buena vida como su "prima" Adriana y eso complica las cosas, y más cuando hasta Sergio trata de besarlo y Adrián lo rechaza.

La película es muy interesante y novedosa para su época, me imagino, como todo lo que ha hecho el Sr. Jaime Humberto Hermosillo.