Saturday, September 17, 2016

Who gets the dog? (2016)

Alicia Silverstone ya no se parece a Alicia Silverstone. No como Renée Zellweger, pues todavía se ve guapa, sólo que no tan guapa como cuando estaba en los cuernos de la luna.

En fin, 20 años sí son algo, sobre todo cuando se trata de la apariencia física.

En esta historia de Kramer contra Kramer canina, Olive ha decidido separarse de Clay por inmaduro sin pensar en el pobre perro que qué culpa tiene si es mascota...

Y ahí empiezan los empujones y los estirones, pues ambos quieren la custodia del animal. La juez que determinará en este caso los mira asombrada pues habiendo cosas más importantes hay quienes pierden el tiempo en tonterías, pero como a ella de todas formas le pagan, pues que se le va a hacer.

Y ya comparte el Wesley una semana con ella y ya comparte una semana con él, que entre su entrenamiento como jugador de jockey y su vida en un camper, se las arregla para poder darle al perro lo mejor. Le peor sucede cuando llega la trabajadora social a revisar que el ambiente donde el muchacho tendrá al perro sea el adecuado para su desarrollo (ojalá así fueran de estrictos con toda esa gente que los abandona en las calles o los dejan amarrados a la intemperie). El limpia todo y al día siguiente hasta prepara unos panecillos pero como el perro no durmió de la emoción y destrozó unos paquetes de verduras congeladas y esparció su contenido por toda la casa, ahora en lo que vuelve a limpiar todo antes de que llegue la inspectora, se le cierra la puerta, se le quema el agua de la tetera y los bollos y el desastre es tal, que casi pierde la custodia, que ganó solamente porque la factura de la compra del animal estaba a su nombre. 

Y Olive pone el grito en el cielo y que si el perro no era prpiedad, que si no es un auto o un ventilador, y que esto y que lo otro. 

Total, que el muchacho, con sus juegos y todo eso ni tiempo tenía para el chucho y al final se lo iba a volver a dejar a ella pero lo pierde! Y en eso de que lo buscan y lo encuentran y todo lo de enmedio, la llama de su amor vuelve a brillar, ahy ajá!