Tuesday, August 09, 2016

War room (2015)

La oración puede ser un arma muy poderosa, siempre y cuando se utilice para cosas realmente importantes, creo yo, y no para que nos ayude a cambiar todos los semáforos a verde cuando ya vamos retrasados por habernos levantado tarde.

Y también quiero decir lo fácil que es echarle la culpa de todo al diablo, sin admitir nuestra responsabilidad.

Ahora sí.

Cuarto de guerra llamaba esta anciana a su clóset porque allí se encerraba a rezar para pedir fuerzas para seguir al lado de su marido, que como era soldado, la enseñó que para poder ganar una batalla, había que tener una estrategia. Y la suya era tener de su lado a Dios nuestro señor y a su hijo Jesús.

Como solamente vivió al lado de su marido 14 años porque éste murió de un infarto, el resto del tiempo lo ha dedicado a orar, por ella, su hijo que vive a pocas cuadras de su casa y por quien lo necesite. Y pidiéndole a Dios a quien ayudar, y también porque había puesto la casa en venta, se la aparece la agente de bienes raíces, que casualmente traía problemas en su matrimonio porque ella, como Maripaz, se la pasaba prestándole dinero a su hermana sin consultarlo con Alfredito.

El marido, que además de andar haciendo transas con los medicamentos que ofrecía trataba de ponerle el cuerno durante sus viajes de negocios, y ella, en lugar de cambiar de actitud y dialogar, se mete a su closet a rezarle a Dios y pedirle que luche él las batallas que ella no puede ganar. Ojalá fuera asi de fácil!