Wednesday, August 03, 2016

Rain (1932)

Quien sabe que habrá dicho la Sra Gloria Swanson cuando cuatro años después de haber hecho ella su película, llega Joan Crawford con una nueva versión.

Se trata de Sadie Thompson, la prostituta de San Francisco California, que huyendo de un terrible secreto que le podría costar la vida, llega hasta la isla polinesia de Pago-Pago, en la misma embarcación donde viajan dos parejas de fanáticos religiosos que la ven como símbolo del pecado. 

Y no iban allí precisamente, pero tuvieron que detenerse porque tenían que examinarlos debido a un brote de cólera y en eso estaban cuando les cayó el chubasco y ya no pudieron irse de en varias semanas.

Ella, dada su naturaleza, para matar el tiempo se puso a coquetearles a un montón de soldados que también estaban allí, por lo que los misioneros pegaron el grito en el cielo y la denunciaron con el gobernador, quien emitió una orden de expulsión a la brevedad posible. Ella, negada a la idea de regresar a California, alegando que su vida corría peligro, promete cambiar de conducta y convertirse en una mujer decente. Lo malo es que con tanto hombre tan cerca de ella, eso sería una tarea titánica.

Total, que el religioso lo único que quería era probar los labios de una mujer que no fuera la insípida de su esposa y con Sadie se le cumplió. Tras la tragedia, a Sadie no le quedó más que aceptar la oferta del soldado e irse con él a Australia a ver los canguros.

Aquí también hay una historia similar a la de James Bond y sus guantes blancos, pues por ahorrar le compraron su vestido a la Sra Crawford en un saldo y después, al ver que tenían que repetir escenas y que el vestido se estropeara, tuvieron que pintar a mano todos los cuadritos rojos de la tela esa de mantel con la que estaba hecho el original...