Wednesday, August 31, 2016

Hasta que te conocí (2016)

El domingo pasado por la tarde cuando dejé de jugar y le cambié a la tele para ver la barra de programas de concursos, ví que se estaba acabando un programa donde mostraban la entrevista que Juan Gabriel se hizo a sí mismo, y hablaron de él en pasado.

Lo primero que se me vino a la mente fue noooo, a poco, y sí, de ahí siguió un especial de SAL Y PIMIENTA dedicado a su memoria y me dije, bueno, pues que triste, porque yo lo había visto en algunas entrevistas de sus presentaciones recientes y se veía bien, dentro de lo que cabe... Descanse en paz.

Y como desde esa noche Univisión y todos los canales hispanos no han dejado de hablar de su deceso, me dió interés en ver su serie HASTA QUE TE CONOCÍ, que dicen él autorizó y todo. Y sí, no es por intrigar, pero aunque tampoco les creo que Juan Gabriel haya sabido de pe a pa todo lo que cuenta desde 1929 hasta 1965 porque según no tuvo mucho contacto con su familia cuando por fin tuvo uso de razón, está a años luz mucho mejor que la que le hicieron a Joan Sebastian. 

Piénsenlo. Cómo pudo él saber cada pequeño detalle de su mamá yendo al salón de belleza y escuchado a las mujeres hablar de los soldados y esto y lo otro, pero en fin, seguramente esas fueron las libertades literarias adjudicadas en bien del dramatismo de la historia.

El pretexto para que nos enteremos de la vida y obra de Juan Gabriel y su familia, es al inicio, un viaje que hace en 1974 el cantautor con el Sr Magallanes en un auto. Al parecer el arreglista va grabando lo que platican y así empieza la historia, en 1929, cuando Victoria, su madre, conoce a Gabriel, que aunque era de Michoacán, parecía un dios nórdico muy guero y de ojo azul (Pablo Azar). Ella rechaza a otro pretendiente de dinero llamado Manuel para casarse con este muchacho que a los 14 años ya había embarazado a su maestra de escuela y eso mata a su madre doña Brígida.

Con Gabriel Victoria vivió muchas penurias y muchos de sus hijos no sobrevivían, como pasó con Rosa, su primer hija, y muchos otros a quienes llamaban siempre Rafael. De hecho a Alberto (Juan Gabriel) también le querían poner Rafael, pero su hermana Virginia, la mayor, sugirió que le llamaran Alberto y así fue. Esto fue en 1950, pero en 1943 cambiaron de actores juveniles por los mayores y ahí ni Victoria ni Gabriel se parecían nada a los que se casaron en 1930. De hecho, el papel de Juan Gabriel en todas sus edades lo hacen como 10 actores y nadie se parece entre sí ni tampoco a Juanga, aunque los dos últimos afectan muy bien la voz y es en lo único que se le parecen. 

Supuestamente, el nacimiento del volcán Paricutín provocó que en Gabriel se despertara una especie de paranoia relacionada con el fin del mundo, que alimentó su cuñado, un hombre de cabello largo recogido en una coleta que no creo se haya usado en se tiempo, pero en fin, pecata minuta, Federico Sánchez, pretendiente de Virginia también traía una barba muy hipster, sale otro muchacho con un corte estilo mohicano e esos que se usan actualmente y Juanga hace "high five" con el "Tijuana" lo que ya no hace estos errores pasar desapercibidos.

Por cierto, Federico y Virginia hablan con acento norteño, y ella hasta dice "para eso me gustabas". 

Total, que durante el viaje y la conversación de Juanga con el Sr Magallanes, nos enteramos de cómo su padre se volvió loco y en Parácuaro ya nadie les dirigía la palabra y su mudanza a Cd Juárez, de su hermana trabajando en la panadería con Don Camerino (que yo siempre creí era una puntada de Derbez) y aunque nuez cierto que su madre "lo intentó vender", sí fue y lo aventó a la Casa Refugio, porque por más que trabajaba y tenía para hacerse sus cambios de look, no podía darle "lo que él se merecía" o sea, tres comidas al día. Y eso que sus hermanos mayores Virginia y Gabriel ya trabajaban, los otros dos boleaban y vendían chicles y casi no pagaban nada de renta en una casucha de cartón que estaba en una colonia perdida de Juárez.

Chequen al Juangabrielote de 16 años. Parece de 30. Robusto y petacón. Dizque se va a California con unos evangelistas a cantar en los coros y bueno, eso es lo que dijo él. 

Yo siempre he visto estas series con curiosidad porque me llama la atención la caracterización y quiero ver que tanto el departamento de repartos y maquillaje hacen bien su trabajo eligiendo o haciendo que los actores se parezcan a quienes dicen ser para que uno se sienta más dentro de la trama. Y no. Aquí tampoco, como en la película de la vida de Juan Orol, la de Cantinflas o la serie de Joan Sebastian, nadie se parece a nadie quien dice ser. Lástima. Con decirles que Tenoch Huerta se parece más a Lola Beltrán que la muchacha que la interpreta. Y ahora ya no se a quien creerle, porque según Paquita la del Barrio, Juanga le dijo que ella le recordaba a Virginia su hermana y aquí Virginia es Geraldine Galván, imagínense! Ahora tendré que volver a ver la trilogía de películas para ver si encuentro "las diez diferencias".

Juan Gabriel, de quien probablemente nunca se sepa con exactitud si compuso más de 3,000 canciones, o 1,200, o 1,800 porque nadie se pone de acuerdo en las cantidades, dejó un legado invaluable en el mundo de la música y otro dato en el que nadie se pone de acuerdo es que si una de sus canciones, interpretada por él mismo o por otro artista es tocada cada 20 segundos o cada 40 y si su nombre es buscado en internet cada 20 segundos... la única verdad indiscutible es que fue un gran compositor y cantante.

El domingo murió Alberto Aguilera Valadez, pero Juan Gabriel vivirá para siempre.