Thursday, August 18, 2016

Cosmópolis (2012)

Extraña...

Aunque digan que es para intelecuales y que el promedio de los cinéfilos saldrán de ella con un signo de interrogación, la verdad es que dentro de todo lo extraña que parezca, en el fondo no es más que un vehículo para anunciar que los millonarios tampoco son felices.

Yo no he leído la novela, pero seguramente ahora tendré que hacerlo, porque después del final abierto, necesito saber que fué del pobre millonario que se quedó, literalmente, en un sólo día, en la calle...

Y todo estuvo bien. Aunque el personaje a simple vista no necesite un corte de pelo, es lo que indica en el principio y debe cruzar en su limosina blindada, todo Nueva York hasta llegar a su peluquero consentido. Su viaje será difícil porque por ahí anda el presidente del país y la ciudad entera está bloqueada y el tráfico será espantoso. Después se entera de que su cantante preferido de rap también murió y ese es otro motivo más tanto para su depresión como para que se le dificulte el trayecto a la peluqueria.
Casi todo su día tiene lugar dentro de la limo, de donde entran y salen pesonas a toda hora.
Nos enteramos que está casado, que su mujer no desea sostener relaciones sexuales con él, después lo vemos con una Juliette Binoche vieja y fea trepada sobre él porque es tan rico que ni durante el sexo se tiene que mover... Después llega el doctor a hacerle su exámen de próstata, larguísimo y él se desnuda completamente, mientras eso sucede, sostiene una entrevista de trabajo y al final el doctor le dice que no hay duda, después de casi media hora de estar ahí hurgándole el trasero, su próstata es asimétrica...
¿Ven? Los millonarios tienen más problemas que nosotros!!
Después engaña a su mujer con otra prostituta fea, que me recordó a Paty Muñoz, después tiene otra entrevista con una mujer que me recordó a Adriana Roel, y al final, desesperado porque perdió su fortuna por una mala inversión con el yuan, su vida deja de tener sentido y empieza a cometer tonterías.
Eso sí, después del corte de pelo, ya cambia! Hasta parece otro, o sea, que siempre sí le hacía falta una podadita...
Ni me interesa la vida del millonario ni siento simpatía por él y las cosas que le suceden, me llamó más la atención la escena del hombre a quien le pican un ojo en repetidas ocasiones, al aire, durante un programa de televisión!