Wednesday, July 06, 2016

Serafín: La película (2001)

Después de ver esta película, sería capaz de darle un Ariel a la de pepito y Chabelo contra los monstruos.

Tanto que se burla Horacio Villalobos de lo que a su parecer tiene una pobre manufactura y aquí anda él. ¡Y con Juan José Origel! En fin, nadamás para darnos una idea de que cuando él dice ''lo que tiene que hacer la gente para tragar'' es por harta experiencia!

Esta es una historia que ya se había trasmitido por televisión como telenovela y que seguramente aprovechando ''el éxito'' obtenido fue que se les ocurrió llevarla a la pantalla grande. Pobres! Entre más grande la pantalla, más evidente la mala calidad, pero en fin...

Da inicio con Lucio, que es el diablo con poderes limitados, pues el pobre solamente los puede usar dentro de su castillo del mal. Entonces, tiene la mala suerte de contar con dos estúpidos que en lugar de ayudarlo, le echan todo a perder, pero pues es lo que hay. O lo tomas o lo dejas. Su misión, es la de atrapar a Serafín, el último angelito de la guarda que queda para que Lucio puede ser el amo de las tinieblas.

Pero Serafín anda ayudando a un grupo de niños que necesitan que uno de sus amiguitos se recupere, pues jugando futbol, vino un dragoncito del mal y lo puso en coma. Ellos, apoyados por Sherlyn y el perro bucles, acompañarán a Serafín al Bosque de la ilusión a buscar y desafiar a Lucio para que su amigo recupere su salud. 

Y allá van! Al llegar al bosque se encuentran con unos hongos que hablan y que son Horacín y Pepillo (qué originales!). Fauno es Fausto, conocido de Serafín y guía, pues deben recorrer el este, por done sale la luz, el norte, donde está ubicada la cueva de la discordia, el sur, donde está el lago de tos, digo, de lágrimas, que no, no es un valle... y al oeste, donde stá el castillo del mal donde nunca ha salido el sol.

Los famosos Hongos y unas flores a cargo de Consuelo Duval, Maxine Woodside y otras, sólo tienen una línea cada uno, así que ni el quemón! O como diría Juanga, ni valió la pena! La Petalita y demás flores, que son unas coquetas, se la pasan flirteando con el carrito (Polo Ortín) y cuando aparece Flama, asistente de Lucio, también se la pasa diciendo cosas de dudoso sentido a los niños, que son unos niños, pues la más grande allí es la Shelyn. Es más, allí anda hasta Yurem, que yo creía que su aparición en HAZME REIR era lo primero que andaba haciendo en el mundo de la comedia...

Yo creí que Yurem y Tomás eran parientes, sale un gordito que cae en la trampa por su glotonería y las jumbotortas y nomás les faltó furcio!

Al final, ganan gracias a la bondad, armonía, esperanza y valor, que como en el mago de Oz todos ya tenían pero ninguno lo sabía.

Y aunque esta es una mala película, aquí sale Julio Vega, quien el día de ayer fue a reunirse con Miguel Galván, quien también lo acompaña aquí, pues ambos son los secuaces del diablo. Descanse en paz.