Thursday, July 21, 2016

Buzkashi boys (2012)

Ambos niños eran víctimas del conflicto interno de su país, pero pese a todo, no dejaban de soñar.

Ahmed, huérfano, se buscaba el sustento recorriendo las calles con una latita amarrada a un alambre, llena de carbones encendidos, prometiendo, a modo de sahumerio, bendiciones a quienes tuvieran a bien darle un poco de pan para pasar el día.

Rafi, era quien le proporcionaba los carbones, que extraía del negocio de su padre que era herrero, y a quien ayudaba para aprender el oficio que un día pasaría a sus manos.

Pero tanto Ahmed como Rafi tenían sus propios planes y ninguno deseaba seguir haciendo lo que hacía, pues ambos deseaban llegar a ser jinetes de buzkashi, una especie de juego a caballo donde se disputaban un chivo muerto.

Y así transcurrían sus días, sobreviviendo, trabajando y yendo a ver a los jinetes, soñando un día poder tener un caballo y empezar a practicar.

Pero cuando la vida se opone a nuestros sueños, hay quien los sacrifica con tal de seguir adelante en ella.