Friday, April 29, 2016

The dancing boys of Afghanistan (2010)

Y en el marco de la celebración del día del niño y después de la campaña de concientización para evitar el maltrato infantil, hablemos de los Bacha bazi de Afganistán. Algo así como las geishas en Japón, pero con niños menores de edad.

Así es como se denomina a esta clase de menores que son sustraídos de sus familias con promesas de una vida mejor para todos, e incluso tomados de la calle, donde seguramente no cuentan con la seguridad necesaria que un niño merece.

Aquí la excusa, a diferencia de la que usan los clérigos o los pakistanís, es que el niño estará cien veces mejor con su ''tutor'' por llamarle de alguna forma, que con su familia o solo.

Esta persona que es quien se encarga de pedirlo a su familia a cambio de dinero y una mensualidad, o gratis si ya nadamás lo agarra de cualquier banqueta, lo educará en las artes del baile, para que en sus fiestas privadas se maquille y vista de mujer y los deleite con sus afrodisíacas danzas.

El problema no es que el niño cambie, voluntaria o involuntariamente su pobreza a cambio de un pan que llevarse a la boca, sino que a la hora del baile, si resulta del agrado de cualquiera de los invitados, lo pide para él y el ''dueño'' no lo presta, el menor puede salir muerto. Con eso de que si no es mío no es de nadie...

Uno de los reclutadores al ser entrevistado, pretexta que solamente eligen niños afeminados que ellos saben estarán felices yendo a bailar en sus fiestas. A quien le dan pan que llore, no? Y que nunca se llevarán con ellos a alguien que en lugar de darles placer les den más problemas.

Lo cierto es que donde haya un niño y un adulto, siempre va a existir la posibilidad de que surja una relación de pederastia. Máxime cuando el adulto está en una posición de poder y el niño en situación de pobreza extrema (como dijeron anoche que había en México más de 21 millones), pues sus padres harán cualquier cosa por sobrevivir, tanto ellos como el niño, por supuesto.