Sunday, February 28, 2016

¡Qué plantón! (2006)

En alguna ocasión me compré una revista de modas donde Omar Germenos lucía varios trajes de etiqueta y además traía un reportaje de la obra de teatro QUE PLANTON, con fotos en páginas enteras de sus protagonistas. No recuerdo si estaban todas las plantas, pero sólo me acuerdo de María Elena Saldaña como la cebolla y de Angelita Castany como la palmera. Después una actriz que salió con Juan Benavides en KATY Y EL HIPOPOTAMO nos contó que su hermano era el mango petacón, pero yo de él no me acuerdo.

Lupita Sandoval dijo haber ayudado a escribirla junto a algunos de sus compañeros cachunes, entre ellos seguramente Guillermo Méndez, que es a quien se adjudica oficialmente su autoría. 

Hoy me encontré esta versión presentada por el Tec de Monterrey en Guadalajara, y como siempre me ha causado mucha curiosidad, dediqué casi dos horas y media a disfrutarla.

En una idea similar a la del Mago de Oz, aquí un profeta (Joaquín Flores) encomienda a varias plantas la tarea de salvar a la tierra del daño que le está causando el hombre y para ello les da una bolsita con polvos mágicos pues eso les servirá para comunicarse con otras plantas que les ayudarán en su tarea. 

Como nadie se anima porque nunca han visto al hombre y le temen, la piña (Aline Prekop) empuja al pino (Sergio Aldaco) y éste es nombrado lider. Junto a él van el sauce llorón (Carlos Magaña), el nopal (Luis Alberto Romano), la hiedra venenosa (Samantha Gutiérrez), la rosa (Indrid Silva), la orquídea (Belinda Enríquez) y la piña.

Como nadie quiere al pino porque ellos no lo eligieron, buscan otro líder, la piña desaparece, el pino que es del pri se vota a sí mismo dos veces y gana y así van a dar a donde está el árbol más viejo y sabio que es el ahuehuete (Héctor Flores). Después dan con la cebolla (Jennifer Plascencia), más tarde con la palmera (Myriam Solís) y su novio el mango (Jacobo González), luego se separan y la cebolla se topa con la mariguana (Rafael Assad) y el hongo alucinógeno (Marco Jiménez) y cuando se reúnen todos se ponen bien pachecos y llegan al desierto, donde para sobrevivir beben del nopal y de un cactus (Adolfo Ceja) que después les roba los polvos mágicos y para cuando llegan a la ciudad ya no pueden hacer nada. 

Los números musicales son muy interesantes y el mensaje es ecológico, pero la historia es muy debil, y seguramente quieren darnos a entender que para lograr algo hay que unirnos, porque solos, no podremos enfrentar el problema. Aquí las plantas nunca se pusieron de acuerdo y andaban todo el tiempo del chongo y así, nunca llegaron a ninguna parte.