Tuesday, February 02, 2016

Malos hábitos (2007)

Desde DAGON que no llovía tanto en una película.

Y es que aquí el agua es indispensable, por eso de la purificación de pecados y todo eso.

Además de la lluvia incesante, están las lágrimas, las botellas de agua para beber, las gotas de agua del placebo, los sueños húmedos de la monja (no sueña en sexo, sino a Cristo caminando sobre el agua, pero para el caso es lo mismo), las duchas expiatorias y etcétera.

Y bueno. La historia es la de una niña victimizada por su madre anoréxica que si se ve gorda ella misma aunque esté en los huesos, imagínense como verá a su hija, que tiene los rechonchitos propios de su edad. Pues corriendo la lleva de un médico a otro y de una dieta a otra en búsqueda del cuerpo perfecto, y según ella la salud, para su niña.

A esta historia se entrelaza la de la monja que también tiene problemas alimenticios y que en su afán por autoflagelarse ingiere vinagre y grandes cantidades de sal. Desconozco la reacción química que esto cause en su estómago, pero yo le sugeriría que para efectos más dramáticos sustituya la sal por bicarbonato o ya de plano se eche unos mentos con pepsi. Qué limpieza del colon ni que nada!

Todos cometemos pecados y Dios nos los perdona todos siempre y cuando nos arrepintamos y ya no los volvamos a hacer. Excepto cuando la excusa sea salud mental, porque ahí sí, ya nada puede hacerse. En el mundo de la locura no hay Dios que valga.