Sunday, February 14, 2016

Los ricos no piden permiso (2016)

Al inicio de esta telenovela argentina nos advierten que la historia es ficticia, y que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. ¡Qué bueno! Porque como los lagos de aguas revivificantes están por todas partes, no vaya a ser que alguien crea que es verdad y corran a meterse en ellos para sanar de sus heridas y hasta resucitar.

La familia Villalba posee una mansión estilo selva negra alemana forrada de hiedra y grandes terrenos adyacentes a un lago del cual surten agua para el riego de unos viñedos. La cosa es que esa agua posee cualidades regenerativas y hay quienes desean utilizarla en compuestos químicos que no sólo curen a quien lo necesite, sino hasta para revivir a quienes han muerto. 

Y así como el lago refleja lo que ocurre sobre su superficie, en la mansión se vive un doble drama, dividido por el piso que separa a los de ''arriba'' de los de ''abajo''.

Los de arriba convergen todos ante los deseos irracionales de Doña Angélica, la matriarca viuda y tanto a sus tres hijos, Antonio, Agustín y Ana, como a su hermana Bernarda y su cuñado Lisandro, les resula casi intolerable su prepotencia y maltrato. A estos personajes se añaden la hijita de Antonio y la esposa de Agustín, quien se acaba de casar. Su historia es una de odios, celos y venganza en torno a un testamento perdido que todos tratan de encontrar. 

Los de abajo están a su servicio incuestionable, y son Doña Esther, ama de llaves y encargada de la cocina, quien junto al capataz y demás personal doméstico, tratan siempre de salir ilesos del tormentoso drama que se desarrolla sobre ellos.

A esta cadena de traiciones se sumaran los secretos de tres mujeres: la maestra Julia Monterrey, que ha sido contratada para educar a los chiquillos de la casa; una mucama (que tiene planes ocultos pues su madre conocía a esta familia y se llevó un secreto a la tumba) y la doctora que es quien realizará los experimentos con el agua y todo eso.

Muy interesante!