Saturday, February 20, 2016

Güeros (2014)

¡Qué padre ha de ser no tener nada que hacer en la vida!

Como no iba a sufrir ''el sombras'' de ataques de ansiedad y de pánico si no estaba haciendo nada con su vida. Se la pasaba de ocioso viviendo del aire dizque escribiendo su tesis sobre la diversidad molecular de comunidades de rizoides y sus genes simbióticos como indicadores y el grado de transformación potencial para la restauración de los bosques tropicales (o sea, pensando en la inmortalidad del cangrejo) mientras robaba energía eléctrica de su vecina de abajo aprovechando que ella dejaba a su niña sola que como sufría el síndrome de Down, pues se le hacia fácil conectar la extensión y pasársela a los de arriba.

A todo esto, el sombras es el hermano del guero, que quien sabe porqué salió más blanquito que él, como dicen tooodos quienes lo conocen, tras ser presentados. -Hola, este es Tomás, mi hermano, 
-pero como si tú eres prieto y él no? 
¿Será porque no son gemelos?

La película trata de ser diferente en varios aspectos, como lo es el haber sido rodada en blanco y negro y en formato cuadrado, como la televisión de antes. Lo mejor es su musicalización, que incluye melodías vintage de la época de Agustín Lara. Aunque la versión de ''azul'' interpretada por Natalia Lafourcade se repite hasta el cansancio.

La historia es la de Tomás, que no es blanco y puro, es blanco y puro diablo, pues se la pasa haciendo maldades con ayuda de sus vecinitos y un día, cuando arrojan desde la azotea un globo lleno de agua a una mujer que por la banqueta corre asustada porque su bebé no deja de llorar, le colma el plato a su madre, quien cansada, se lo manda a su hermano para que pase con él unos días en la capital.

Lo malo es que el hermano no es responsable ni siquiera de sí mismo. Con el pretexto de que la Universidad está en huelga por causa de otra huelga, y de que está tomada y esto y lo otro, no parece tener intenciones de salir adelante en nada. Luego llega el guerito con un audio casette que heredó de su padre, de un cantante llamado Epigmenio Cruz que supuestamente es tan bueno que hasta hizo llorar a Bob Dylan, y allá van todos a tratar de localizarlo a Hospitales, zoológicos, bares y hasta el domicilio de la mujer con quien vive. 

Y eso es toda la película. Como LOS CAIFANES, pero en blanco y negro para simular que no es comercial y que destaca por sobre las demás.