Saturday, February 06, 2016

Circo (2010)

Ivonne, la mujer de Juventino, nunca fue feliz. Seguramente cuando tenía 15 años y huyó con él abandonando su casa creyó que lo sería a pesar de saber que Juventino formaba parte del circo, pero claro, a esa edad no le importó. Le vino importando cuando ya tenían casi 20 años de casados y 4 hijos después.

Lo abandonó.

Me pregunto como irán a hacer ahora los circos que les han cambiado la ley y ya no pueden tener animales. Es cierto que la vida del cirquero es dura, pero no solamente para los animales, que ahora parecen tener más derechos que nosotros, sino para todos. El trabajo es duro, las horas son muchas y largas y las relaciones personales se dificultan por lo mismo.

En este documental nos enteramos de la vida de la familia de Juventino Ponce, que trabaja con su mujer e hijos en el circo de su padre, el CIRCO MEXICO. Eso es lo único que él sabe y que le gusta hacer y piensa morir en el escenario. 

Pero las cosas no son sencillas, pues como él mismo dice, está en la cuerda floja. 
Por un lado su mujer nomás está repele y repele de que si el dinero, que el tiempo, que la familia, y por el otro están sus padres, que son quienes administran lo que en un futuro será de los nietos.

Su mujer no entiende razones y un día regresa a casa de sus padres con Julio, Moisés y Alexia, quienes ya empezaban a aprender el arte circense. Con su padre únicamente se queda cascarita, su hijo mayor, que es quien continuará el legado que se ha heredado a través de 4 generaciones. El abuelo de Juventino, Don Antonio Ponce Vargas, repartió su circo con sus cuatro hijos y ahora los circos García, Dunbar y España, son quienes siguen la tradición de viajar por la república mexicana de pueblito en pueblito llevando diversión y entretenimiento a las familias que puedan pagar 20, 30 y 40 pesos la entrada.