Monday, January 25, 2016

The prophet (2014)

''La última vez que besé a una mujer, el mar muerto se acababa de enfermar''

Es bueno saber que a la familia de Salma le interesa involucrarse en este tipo de proyectos. Será que el ser madre la ha hecho pensar en promover valores en las futuras generaciones o será que por tener sangre libanesa se sintió atraída hacia la poesía e ideología del escritor Gibrán Jalil Gibrán. La cosa es que el resultado es una película muy bella visualmente y que de pasada deja algo para seguir pensando.

Está basada en el libro homónimo y cuenta de una persona que por su ideología lleva ya 7 años en arresto domiciliario, pues es considerado peligroso para el gobierno opresor, que cree que una mente brillante puede abrir los ojos de los demás y eso no les conviene.
Mustafa, el profeta, goza de los servicios domésticos de Kamila, una joven viuda que le auda en el aseo, cuya hija ha dejado de hablar por dos razones, una,que la muerte de su padre le ha causado un inmenso dolor y dos, que no tiene nada importante que decir, de todos modos.

Sin embargo, justo el día en que el profeta conoce a la inquieta niña, le es notificado que saldrá en libertad para regresar a su patria, con la condición de que nunca jamás regrese acá. Su trayecto desde su casa al barco es interrumpido por cientos de personas que lo admiran y eso pone muy nervioso al comandante que lo guía, por lo que deciden que en lugar de extraditarlo, lo mejor será acabar con él. Cada vez que el famoso profeta le comenta a alguien su opinión acerca del amor, los hijos, la muerte, el trabajo, el bien y el mal, etc., esa viñeta es animada en una forma distinta al resto de la historia, lo que le da un gran valor visual. Además, dos de los segmentos han sido musicalizados.

A pesar de que la animación es excelente, mientras la veía no pude dejar de pensar en el Chapo y Kate del Castillo (maldita prensa amarillista!). Ya saben, por eso de que el trabajo, cualquiera que este sea, dignifica a la persona, pues no me parece lo más correcto, sobre todo en estos tempos de corrupción y narcotráfico, donde yo creo que sí hay que pintar una rayita. No estoy de acuerdo con eso de que ''hay que traficar con el bien''. Al final se baja el cero y no contiene.