Thursday, January 21, 2016

Muchachas que trabajan (1961)

Las muchachas trabajan y los muchachos juegan a las carreras.

En el Centro Comercial Satélite trabajan puras muchachas, y son más de 100, pero en esta portada sólo cupieron 4. Ariadna Welter es la jefa, Rosita Arenas es Cora, con aspiraciones de cantante y de buen corazón, Montesco es María, obligada a robar por su pobreza lo que encuentra es trabajo y Angélica es Tere, asediada por los muchachos que no trabajan pero enamorada de una persona con quien se cartea en secreto a lista de correos y a quien por supuesto no conoce. Pudo haber sido cuasimodo, pero afortunadamente era el corredor profesional de autos Ricardo Rodríguez.

Las muchachas que trabajan en Centro Satélite tienen los mismos o más problemas que las que trabajan en cualquier otro lado. Porque miren, empezando por Lidia Durán (Welter), ella es la mayor de todas y por lo mismo la encargada del personal. A pesar de su edad, o quizás debido a ello, anda de amante de un abogado ricachón que le compra coches deportivos de esos que ocupaban media cuadra y que después la cambia por otra menor que ella.

Quarter (Arenas) canta y graba sus discos de acetato (del que se rompía con sólo verlo feo) en la tienda, que casualmente cuenta con estudio de grabación, pues hay clientes que entran allí a grabar mensajes para enviar POR CORREO a sus parientes. Ella se avienta un rock and roll con los Zipps, que ni Angélica, que era la que tenía edad para eso. La Sra Arenas, con todo respeto, ni el cuerpo, pero en fin, aquí Angélica ni cantó ni bailó, lástima! A pesar de su edad, a Cora sus padres LE PROHIBEN perseguir una carrera artística (saben que ya no está tan joven) y ella les hace caso. Sus padres pagan o deberían estar pagando 300 pesos mensuales de renta, pero como los acetatos son caros a Cora no le alcanza y por lo mismo recibe un préstamo del Sr Leonardo (Pelayo), que utilizando su puestp, no deja una para comadre, voluntariamente o chantajeadas.

María (Montesco) por poquito cae en las garras de Don Leonardo, pero es salvada por Cora, que también la libró por un pelito.

Tere es la más locuaz y asediada, pero ella está enamorada de su admirador secreto, que cuando sufre un accidente deja de escribirle y ella casi se muere. 

A todas les gustan las carreras de autos.