Sunday, January 10, 2016

Everest (2015)

Cuando estrenaron VERTICAL LIMIT en el año 2000, con la ''nueva'' tecnología cinematográfica de esa época, prometían escenas innovadoras jamás antes filmadas. Como ya han pasado 15 años y esto era en 3ra dimensión y todo, me dije lo que me digo siempre, que no me la podía perder.

Y sí, no se cuanto fue filmado en montañas reales o cuanto en estudios o cuales son los efectos especiales. Está magnífica por sus paisajes y todo, pero para mí como que la faltó algo. No se si es tensión, que en VERTICAL LIMIT hubo de sobra, o que, porque nunca sentí nada por los personajes ni me emocioné cuando caían a su muerte por las grietas en la nieve ni cuando sus mujeres corrían desesperadas llore y llore porque ya jamás los volverían a ver.

Allí hubo algo. Será que no me identifiqué con nadie porque no tengo espíritu aventurero ni dinero como para pagar 30 mil dólares e ir a morir allá y que mi cuerpo jamás sea recuperado. Porque la probabilidad de no regresar con vida existe, y no depende de la experiencia del guía, sino de la madre naturaleza, que con sus peñascos de hielo, grietas, tormentas y avalanchas le estropea el día hasta a los guías nacidos allá que suben y bajan todos los días. 

¡No pagué 65 mil dólares para hacer fila como en Walmart!

Dice un turista cuando otros están acaparando unas escaleras pegadas formando un puente tembeleque que une ambos lados de una grieta insondable. Y es que a los elementos fortuitos se une la calidad humana, o la falta de ella, y aquí dos grupos de expedicionarios luchan por ser los primeros en llegar a la cumbre. Uno de esos grupos es comandado por Rob Hall, un veterano escalador que ya ha llegado a la cima en más de cinco ocasiones, y el otro por Scott, del grupo de los rebeldes, que se molestan porque según ellos, Rob mima mucho a sus clientes llevándolos ''de la manita'' como si fueran niñas. Ellos, para demostrar lo machos que son, ni oxígeno llevan, como la ven?

Esto sucedió en 1996 y aunque los sobrevivientes escribieron varios libros que se desmienten unos a otros en sus versiones, aquí cuentan una historia más, que no está basada en ninguna de las obras literarias. Ah! Y la persona que pagó 65 mil dólares por el viaje, regresó sin nariz y sin manos. Pero lo intrépido nadie se lo quita! Lo que es tener dinero y nada mejor que hacer con él!