Friday, January 15, 2016

El sordo (1959)

Pensé que iba a estar más divertida pero no.

Sobre todo tratándose de un tema como lo es la sordera y en los 50s, cuando todavía nadie empezaba con sus mamadas de ser ''políticamente correcto'' y todo eso.

La cosa es calmada, porque Clavillazo esculpe, o mejor dicho talla, ídolos en madera y está enamorado en silencio de una chica muy guapa que aunque le corresponde, espera de él el primer paso.

Un día se topa con un sordo y da gracias al cielo poder oír, pero para su desgracia, un accidente causa que pierda su oído y entonces él no quiere que nadie e de cuenta para no dar lástima. Allí pudo haber estado lo chistoso, y sólo hay una escena con el sacristán donde lo descubre y Clavillazo le dice lo de andarse robando las ofrendas y ninguno de los dos escucha al otro, Clavillazo porque en realidad no puede, pero el otro porque no le conviene.

Las escenas subsecuentes, donde sucede el regateo por una imagen de madera que tiene un nudo en la frente y que es precisamente la que el cliente desea porque le recuerda a su abuelo que tenía un lunar en el mismo lugar es muy repetitiva y nunca lleva a nada.

Luego le meten el asunto de un niño al que adopta y después aparece su verdadero padre y trata de quitárselo y un montón de cosas que ya no vienen al caso. Peeero, allí es cuando sucede el milagro y Clavillazo recupera su sentido del oído.