Wednesday, December 09, 2015

She gods of shark reef (1958)

''Para que una mujer logre sentirse en igualdad al hombre, tiene que ser tratada de manera diferente''.

Los hermanos Johnson terminaron en una isla de mujeres que quien sabe como se reproducirían.

A ellas les gustaba más estar solas, pues se sentían más seguras. Ya ven que en muchos casos el hombre es una criaturaen la que no se puede confiar. El caso es que ellas estaban felices en sus palaciegas mansiones que cubrían grandes hectáreas de terreno. Y no es que yo piense que las mujeres no sean capaces de cavar cimientos, levantar paredes e instalar plomería y azulejos, de poder sí pueden, pues con eso de la ''igualdad'', pueque y su orgullo les de la fuerza necesaria.

Pero si para una cosa no eran necesarios los hombres, para otras sí, o seguramente lo de la reproducción se daba cuando de repente les caían del cielo, como fue el caso de los Johnson, que huyendo de la policía, fueron a dar allá, y uno de ellos, como Colón, al ver las enormes riquezas de las diosas del arrecife tiburonero, le brillaron los ojitos y empezó a hacer planes para poderarse de las perlas que ellas tan celosamente guardaban para sus trueques con el mundo exterior.


Una de las chamacas, quizás cansada de ver pura mujer todo el tiempo, renuncia a su existencia paradisíaca y se fuga con el galán, aunque eso les acarree a todas la maldición del dios de piedra del fondo del mar, a quien al parecer le han prometido fidelidad y celibato.