Tuesday, December 08, 2015

No soy monedita de oro (1959)

Antes que nada, el título no tiene nada que ver con la película. Cantan la canción un par de veces, pero al final uno no se entera quien era la monedita o mejor dicho, quien no era. 

Lucha Moreno se interpreta a sí misma, o por lo menos utiliza su mismo nombre artístico. O quizás, como esta era su segunda película pero su primer protagónico, Decidió cambiar de Irma Gloria Ochoa Salinas y quedarse permanentemente con el nombre del pesonaje que le tocaba interpretar aquí, sabrá Dios, el caso es que ella es una mujer muy voluntariosa que gusta sentirse hombre. A ella es a quien seguramente se le ocurrió que las mujeres debían ser iguales a los hombres e inició todo eso del feminismo, no lo dudo.

En su rancho vive Fernando, el galán con quien ella sueña cuando no está pensando en irse a la cantina a jugar baraja, etc. Aunque los dos usan pantalones, ninguno los usa para fajárselos y decirle al otro lo que siente en su corazón y viven del chongo.

Para que haya celos y reacciones, la hermana de Lucha solicita un maestro de canto que llegará pronto acompañado de su hijita, que todo mundo piensa es una bebé. Pero lo que llega es un chileno acompañado de una perrita cocker spaniel, y ahí es donde da inicio la confusión. El empieza a cortejar a Lucha y Lucha no se deja, al principio, porque cuando llega el verdadero maestro con su hijota ya como de 30 años, Fernando finge estar interesado en ella para jugar a los picones y es cuando Lucha acepta los coqueteos del chileno.

Todo esta muy bien, incluso el final donde ella rompe su promesa y sigue siendo la misma machorra de siempre a pesar de la maternidad, pero dos cosas no me gustaron, la canción que canta el muchacho donde la agradece a Cristóbal Colón y a la Pinta, la Niña y la Santa María el haber venido a exterminar a los indígenas americanos (no con esas palabras, pero la canción alaba al marinero genovés de una forma que hasta parece que nos hizo un favor con su llegada) y el acento horroroso del Sr Ortíz de Pinedo que ni parece inglés ni chino ni alemán ni nada. El grita mucho y su hija lo único que hace es pronunciar la letra ''R'' en inglés con gramática y demás como si hubiera estudiado en la UNAM. Ah! Y ella también lleva serenata pocha a Fernando.