Sunday, December 20, 2015

Mi mujer no es mía (1951)

Ser una tía así o tener una tía así de liosa, no tiene precio.

Tanto le insistió su tia en que debía casarse con la mujer que ella había elegido para él, que al ver su negativa, planeó hacerlo llegar hasta ella fingiendo una grave enfermedad que lo convertiría en heredero universal y absoluto de sus millonarias propiedades.

Y esa fue la única forma de hacerlo venir hasta la hacienda. Y cual sería su sorpresa al ver a su tía tan oronda confesándole que todo había sido un ardid para poder hacerlo que la visitara. De lo otro mejor ni hablar, porque la muchacha, ya se había casado e ido lejos lejos con su marido.

Uno de los argumentos de él era que ya se había casado, y ahora que la muchacha que su tía le tenía reservada no existía en sus vidas, tendría que decirle la verdad. 
Pero, las cosas se le complican, pues al ver a su tía sana y salva y sin ganas de morirse, le entra el ansia de regresar a la capital, su amigo el médico Sansoso se enamora de una pueblerina millonaria y ya no quiere regresar, llega la supuesta esposa que él había inventado y que nadie conocía pero ella parecía conocerlo muy bien a él, etc. etc.

¿Alguien ve en todo esto la mano de la tía?