Monday, December 14, 2015

El que tenga un amor (1942)

Simón Regalado es muy lioso.

El cree que les hace a las personas un favor al tratar de arreglarles sus problemas, cuando en realidad es que se los hace más grandes. Y eso no es lo peor, sino que aunque las personas le pidan y le supliquen que no los ayude, él de todos modos lo hace.

En esta ocasión, tratando de ayudar a su amigo Víctor, quien se vió obligado a dejar a su novia Lucerito porque sus padres le exigieron regresar a su pueblo y casarse con una mujer que ellos habían elegido desde que eran niños, Simón corre y se lo cuenta a la susodicha, y con pelos y señales para que si se le antoja ir a buscarlo, no batalle y lo encuentre. 

A otro amigo, cuyos problemas económicos afectaban gravemente su salud y con frecuencia escribía a su tía para pedirle dinero para todos los padecimientos del catálogo de medicina, le inventó que estaba a punto de ser padre, cuando ni novia tenía y ahora que la tía venía a conocer a su sobrino nieto, había que conseguirle de inmediato mujer y hasta vástago!

Total, que al despeñadero, nombre del rancho de lo padres de Víctor, van a dar, su amigo, para informarle que Lucerito se suicidó; Simón y Lucerito buscando al marido de ella, o sea, el amigo e Víctor, y hasta Toña, la novia de Simón, con la tía, pues le han hecho creer que su sobrino fue a conseguirle fresas con crema hasta Irapuato!! Y eso a ella le parece sospechoso, habiendo tantas fresas en cualquier frutería.

Los enredos se enredan y enredan de una forma en la que pronto serán imposibles de desenredar, ni siquiera por Simón, que es el mejor en eso de enredar las cosas.