Friday, December 04, 2015

El nieto del zorro (1948)

''La que enseña lo que tiene, 
ni modo que enseñe más''

Esta película tiene muchos desnudos, tanto masculinos como femeninos, pero como es de los años 40s y no es de los Calderón, todos tienen lugar detrás de unos matorrales.

Allí se desnudan Resortes y el Chato para meterse al agua y después Alicia Ravel y Delia Magaña. Viene un malora y les intercambia la ropa, por lo que después se tienen que volver a desnudar para volver a cambiarla entre ellos. En otra escena Resortes y el Chato se encuentran con el famoso nieto del zorro y su compinche, y como vienen tras ellos y el zorro está herido, vuelven a intercambiar de ropa, entran a los matorrales de nuevo y se desnudan. Ahora el héroe sigue su camino en burro sin despertar sospechas y Resortes y el Chato en caballos y con 500 pesos en la bolsa.

Esta es una película muy divertida donde además del intercambio de identidad accidental se mezcla con el asunto de una herencia y quien se quiere quedar con ella sin ser su dueño.

Más de 20 años ha esperado el nieto del zorro para vengar la muerte de su padre, y el motivo es que en 4 días Aurora cumplirá 21 años (aunque parezca de 40) y aprovechando que regresará a reclamar su herencia después de toda una vida de estar ausente, pondrá al asesino en su lugar y a la muchacha en posesión de su dinero. El asesino es el cacique del pueblo, que creyendo que la muchacha no regresará tiene preparado un plan donde presentará a una impostora y se quedará él con le herencia.

Pero entonces llegan ''de pura casualidad'' dos mujeres al Teatro cantina ''El Paraíso'' para trabajar de bataclanas sin remilgos. Uno de los achichincles de Don Eleuterio le dice, ahí lo buscan una señorita y una que ya no es, les dan el trabajo sin saber que en realidad son la heredera y su asistente y por toda la confusión que genera Resortes después del intercambio de ropa porque ahora creen que es el nieto del zorro, por quien ofrecen 10 mil pesos de recompensa, vivo o muerto de preferencia, hasta pide trabajo en el mismo establecimiento haciéndose pasar por un tercer personaje que es andaluz. Entra el Chato Ortín a la habitación y sale imitando a la perfección a Florencio Castelló. Por cierto, Esmeralda/Aurora canta una canción horrorosa y Magaña, como es la botana y no canta, ya sólo le queda declamar, pero el público no le da oportunidad de demostrar su talento y hasta sus sonetos de Sor Juana Inés de la Cruz se ven convertidos en haikús.