Sunday, November 15, 2015

The corpse vanishes (1942)

Luisa Lane y las orquídeas susurrantes.

Novias empiezan a caer muertas como moscas y algunas no tienen ni tiempo de decir: sí, acepto.

Y eso nuez lo peor, lo peor es que después sus cadáveres desaparecen sin dejar rastro.

Entra a escena Patricia, quien con una audacia hasta entonces sólo compartida con su colega la periodista Luisa Lane, ata cabos y descubre que entre esas muertes misteriosas y un broche de orquídea hay mucho en común. 

Decidida a entrevistar al único horticultor conocido por cultivar ese tipo de flor, corre al castillo, pero como nadie la quiere llevar, tiene que aprovechar que los mozos del horticultor le llevan un ataúd, y se les trepa al camión sin que se den cuenta. 
Pero sí se dan cuenta y la bajan, pero olvida su bolsa.
Y a ratos caminando y a ratos a pié, sigue su camino, hasta que se la encuentra un médico que también va hacia el castillo, pues está colaborando con el horticultor en algunos experimentos.
Cuando llegan ya los están esperando, a él porque es colega del Conde loco, y ella pues porque si ya tenían la bolsa, sabían que tenía que ir a recuperarla.

Y como empieza a caer un tormentón y ya nadie puede irse a dormir a ninguna otra parte, se quedan allí a pasar la noche. 

Entre que uno de los hijos de la ama de llaves es enano y el otro un gigante deforme, y que alguien se la pasa manoseándola, la periodista no puede pegar el ojo en toda la noche, así que mejor se levanta a husmear y descubre el laboratorio secreto en el sótano, que es donde trasfunden sangre, células madre y material genético de las novias desaparecidas, a la esposa del conde, para que a pesar de tener casi 100 años, parezca como de 20!
Vanidad, tienes nombre de mujer!