Saturday, November 14, 2015

Lecumberri: El palacio negro (1976)

Lecumberri fue una prisión cuya construcción tomó 15 años y que permaneció en función durante 76. Costó 2 y medio millones de pesos y tenía cupo para 5,000 reos. A su inauguración en septiembre de 1900, acudió el entonces presidente Porfirio Díaz y sus ministros.

Es famosa porque allí tuvo lugar la ejecucicón de Madero y José Ma. Pino Suárez por órdenes de Victoriano Huerta y porque allí estuvo Juan Gabriel un año y medio, acusado de un crimen que no cometió.

A través del tiempo, Lecumberri, conocido también como ''el palacio negro'', sufrió varias modificaciones, y fue así que durante los años 20s, se instalaron los talleres y más tarde, en los años 30s, se inauguró la biblioteca y se estableció el día de la visita conyugal. 
Dicen que su función era cerrar las puertas para que no entrara quien no debía estar aquí y abrirlas para que saliera quien ya estaba calificado para reintegrarse a la sociedad.

En este documental, que da inicio con el escándalo que significó la fuga de Alberto Sicilia Falcón en abril de 1976, nos describen la causa de su cierre. Falcón y sus compañeros de celda, cavaron un túnel de más de 80 metros, de la celda 29 en la crujía 'L'', hacia la libertad. Lo acompañaron José Egozzi Béjar, Luis Antonio Zuccoli Bravo y Alberto Hernández Rubí. Para este efecto, el Sr Ripstein nos lleva a dar un recorrido junto a alguien desde que entra hasta que sale. En Lecumberri muchas de las puertas tenían candados y cadenas y contaba con 13 crujías que en su orden alfabético constituían

A Reincidentes
B Delitos sexuales
C Encargados de los talleres
D Homicidios, lesiones
E Robo
F Delitos contra la salud
G Nuevo ingreso
H Delitos patrimoniales
L Fraudes
M Activistas, terroristas y delitos contra la salud
N Castigados
O Oriente Activistas
O Poniente Extranjeros por delitos contra la salud

Otra particularidad, además de la de los candadotes, era el castigo del chocho: que consistía en raspar una piedra contra el piso por hasta 15 días o hasta que desapareciera, lo que pasara primero. A quien le interesara trabajar, además de ganarse unos centavitos, le otorgaban disminución de pena, pues por cada 2 días de trabajo le restaban un día a la condena.