Saturday, October 31, 2015

La bandida (1948)

Seguramente esta es una de las películas que la Sra Carmina hizo tratando de quitarse de encima el estereotipo de rumbera, así que agarró sus dos pistolas y se dijo a solas: Marcela, aunque no cantes ni bailes, qué buena estás!

Sí...

En este tipo de películas, los bandidos siempre quieren despojar a los demás de sus tierras porque ellos o quieren hacer un atajo para que su ganado llegue pronto a pastar y a beber agua, o porque en esas tierras hay petróleo o porque hay unas minas de las que sólo ellos saben, el caso es que Marcela, la bandida de esta película, trata de despojar a una familia, pero con lo que no contaba es con la llegada de un fuereño que sin que nadie sepa, se hace pasar por alguien que ayudará a la familia a luchar contra la malvada mujer, porque él mismo tiene motivos que lo obligan a hacerlo y que mejor que de pasada pasar inadvertido como un buen samaritano cansado de las tropelías a las que estas personas se están viendo expuestas?

Marcela no solamente es bandida, es mujer, y es por esa razón por la que su imperio de debilita, pues su corazón la jala hacia el amor y su cerebro hacia la maldad y ninguno de los dos quiere ceder...